Protesta de médicos y enfermeros por la situación del hospital Erill

Denuncian un alto déficit de personal, precarización laboral y fallas en la gestión. También responsabilizaron al Municipio.

La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud bonaerense (CICOP) realizó este martes un paro y una jornada de protesta para denunciar el “estado de emergencia” que atraviesa el hospital de Escobar debido a la falta de personal médico y de enfermería en varios servicios primordiales.
El secretario general de la Asociación de Profesionales, Alejandro Márquez, afirmó que el déficit de nombramientos es de 80 enfermeros y 40 médicos. De esta situación, responsabilizó directamente al director del Erill, Carlos Ramos. “Hay un problema grave de gestión y una gran ignorancia. Existen distintas maneras de reclamar lo que necesita el hospital. Una es escribir una nota y otra es sentarse en el Ministerio, fundamentar y no irse hasta conseguir lo que se va a buscar”, remarcó el bioquímico en declaraciones a El Día de Escobar.
Márquez también culpó del difícil momento del hospital a las autoridades del gobierno provincial, de quien depende. “Hay una decisión política de que la salud no sea una prioridad y no cumplir los acuerdos paritarios”, aseguró.
Al mismo tiempo, el dirigente gremial cargó las tintas contra la Secretaría de Salud de la Comuna, a la que acusó de “abandonar” su responsabilidad en el primer eslabón de la cadena. En ese aspecto, puntualizó que “la atención primaria en manos de la Municipalidad está diezmada, no hay médicos clínicos, pediatras ni trabajadores sociales en las salas, lo que termina recargando las funciones del segundo nivel, que es el hospital. Hace dos años había el doble de profesionales en las salas. Pero los sueldos que dan no llegan a ser la mitad de los que paga la Provincia, que de por sí está muy lejos de lo que debe ser”, machacó.
Durante un acto organizado en horas de la mañana frente a las puertas del establecimiento y que debió continuar en el interior del edificio a causa de la lluvia, profesionales de diversas áreas hicieron uso de la palabra para detallar el crítico panorama que atraviesa el hospital escobarense.
Como vocera de Pediatría, una de las áreas más sensibles y con mayores falencias, Elvira Guiar señaló que “las enfermeras tienen que trabajar el doble de lo que les corresponde, porque tenemos la mitad del personal”. El servicio, que cuenta con 23 camas de internación y atiende diariamente a 100 pacientes, no cuenta con profesionales designados para los jueves y fines de semana. “Esto ya no da para más”, sentenció la pediatra.
Algo similar sucede en el área de Terapia Neonatal, donde los fines de semana tampoco hay guardias, según expresaron desde el gremio. “Se hace lo que se puede, con personal haciendo tareas que no les corresponden”, afirmó Elda, una enfermera de esa unidad.
No muy distintas fueron las expresiones de la jefa de Emergencias, Paula Bellard, quien remarcó la presencia de personal en negro en ese servicio. “Los que estamos hacemos lo que podemos, tapamos los agujeros”, sostuvo. Además, planteó que el Erill estuvo varios meses sin ambulancia hasta la semana pasada. Y advirtió que la atención traumatológica también es deficiente, ya que esa especialidad no tiene médicos de guardia los sábados y durante tres días a la semana funciona con trabajadores en negro.
Por su parte, Paula Bernachea, que tiene a su cargo el servicio de Clínica Médica,  hizo hincapié en la falta de espacio físico para dar una respuesta acorde a las necesidades. “No tenemos la cantidad de camas suficiente para la alta demanda social que estamos atendiendo. Nos estamos quedando sin espacio, el hospital quedó chico”, indicó.
Varios de los oradores también coincidieron en manifestar que este “estado de emergencia” del nosocomio perjudica tanto a pacientes como a los profesionales. “Esta situación genera mucha agresión en la población y muchos nervios en el personal”, afirmó Márquez.
En su reclamo, los médicos y enfermeros del Erill no estuvieron solos, ya que solidariamente se sumaron a ellos Barrios de Pie, Suteba y CTA Escobar, así como trabajadores de otros hospitales bonaerenses y el presidente de la CICOP, Hugo Amor.
Alejandro Márquez repartió culpas entre la Provincia, el Municipio y el director del hospital.

Alejandro Márquez repartió culpas entre la Provincia, el Municipio y el director del hospital.

La Asociación Sindical de Profesionales de la Salud bonaerense (CICOP) realizó este martes un paro y una jornada de protesta para denunciar el “estado de emergencia” que atraviesa el hospital de Escobar debido a la falta de personal médico y de enfermería en varios servicios primordiales.

El secretario general de la Asociación de Profesionales, Alejandro Márquez, afirmó que el déficit de nombramientos es de 80 enfermeros y 40 médicos. De esta situación, responsabilizó directamente al director del Erill, Carlos Ramos. “Hay un problema grave de gestión y una gran ignorancia. Existen distintas maneras de reclamar lo que necesita el hospital. Una es escribir una nota y otra es sentarse en el Ministerio, fundamentar y no irse hasta conseguir lo que se va a buscar”, remarcó el bioquímico en declaraciones a El Día de Escobar.

Márquez también culpó del difícil momento del hospital a las autoridades del gobierno provincial, de quien depende. “Hay una decisión política de que la salud no sea una prioridad y no cumplir los acuerdos paritarios”, aseguró.

Al mismo tiempo, el dirigente gremial cargó las tintas contra la Secretaría de Salud de la Comuna, a la que acusó de “abandonar” su responsabilidad en el primer eslabón de la cadena. En ese aspecto, puntualizó que “la atención primaria en manos de la Municipalidad está diezmada, no hay médicos clínicos, pediatras ni trabajadores sociales en las salas, lo que termina recargando las funciones del segundo nivel, que es el hospital. Hace dos años había el doble de profesionales en las salas. Pero los sueldos que dan no llegan a ser la mitad de los que paga la Provincia, que de por sí está muy lejos de lo que debe ser”, machacó.

Durante un acto organizado en horas de la mañana frente a las puertas del establecimiento y que debió continuar en el interior del edificio a causa de la lluvia, profesionales de diversas áreas hicieron uso de la palabra para detallar el crítico panorama que atraviesa el hospital escobarense.

Como vocera de Pediatría, una de las áreas más sensibles y con mayores falencias, Elvira Guiar señaló que “las enfermeras tienen que trabajar el doble de lo que les corresponde, porque tenemos la mitad del personal”. El servicio, que cuenta con 23 camas de internación y atiende diariamente a 100 pacientes, no cuenta con profesionales designados para los jueves y fines de semana. “Esto ya no da para más”, sentenció la pediatra.

Representantes de distintos servicios hospitalarios tomaron el micrófono para exponer los problemas del Erill.

Representantes de distintos servicios hospitalarios tomaron el micrófono para exponer los problemas del Erill.

Algo similar sucede en el área de Terapia Neonatal, donde los fines de semana tampoco hay guardias, según expresaron desde el gremio. “Se hace lo que se puede, con personal haciendo tareas que no les corresponden”, afirmó Elda, una enfermera de esa unidad.

No muy distintas fueron las expresiones de la jefa de Emergencias, Paula Bellard, quien remarcó la presencia de personal en negro en ese servicio. “Los que estamos hacemos lo que podemos, tapamos los agujeros”, sostuvo. Además, planteó que el Erill estuvo varios meses sin ambulancia hasta la semana pasada. Y advirtió que la atención traumatológica también es deficiente, ya que esa especialidad no tiene médicos de guardia los sábados y durante tres días a la semana funciona con trabajadores en negro.

Por su parte, Paula Bernachea, que tiene a su cargo el servicio de Clínica Médica,  hizo hincapié en la falta de espacio físico para dar una respuesta acorde a las necesidades. “No tenemos la cantidad de camas suficiente para la alta demanda social que estamos atendiendo. Nos estamos quedando sin espacio, el hospital quedó chico”, indicó.

Varios de los oradores también coincidieron en manifestar que este “estado de emergencia” del nosocomio perjudica tanto a pacientes como a los profesionales. “Esta situación genera mucha agresión en la población y muchos nervios en el personal”, afirmó Márquez.

En su reclamo, los médicos y enfermeros del Erill no estuvieron solos, ya que solidariamente se sumaron a ellos Barrios de Pie, Suteba y CTA Escobar, así como trabajadores de otros hospitales bonaerenses y el presidente de la CICOP, Hugo Amor.

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