Derrumbe, susto y destrozos en Fonavi: se desprendió la mampostería de un edificio

El revestimiento de una torre de 10 pisos cayó sobre dos automóviles que quedaron completamente destrozados. Por fortuna, no se registraron heridos.

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derrumbe en un edificio de Fonavi

Momentos de preocupación, temor e incluso pánico llegaron a vivirse este martes a la noche en el barrio 24 de Febrero, de la localidad de Garín, cuando los vecinos escucharon y vieron caer parte de la mampostería de un edificio.

El impactante incidente se registró alrededor de las 19.30 en la Torre 1 del conocido complejo de monoblocks (ex Fonavi). Los escombros cayeron sobre dos automóviles que estaban estacionados en las inmediaciones y quedaron completamente destrozados.

Por fortuna, casi de milagro, los desprendimientos de la construcción no impactaron directamente a ningún vecino. Sólo se registró un herido leve, según se informó.

Todas las versiones sobre el origen del suceso apuntan la responsabilidad hacia un gasista que estuvo trabajando en el lugar horas antes. Según trascendió, el trabajador habría cortado parte de una pared para pasar un caño, lo que debilitó la estructura edilicia.

el edificio de Fonavi del que se desprendió la mampostería
Impresionante. El edificio del que se desprendió repentinamente la mampostería de cuatro pisos.

La construcción que sufrió este repentino y peligroso deterioro tiene 10 pisos, 43 departamentos y más de cuatro décadas de antigüedad.

Por cuestiones de seguridad, el Municipio decidió remover el resto del revestimiento de manera controlada, para lo cual intervino una grúa hidráulica. A la madrugada ya se habían retirado la mayoría de los escombros y la calma había vuelto al barrio.

Apenas ocurrido el hecho, se hicieron presentes en el lugar bomberos voluntarios de la localidad de Garín, ambulancias del SAME, agentes de Prevención Comunitaria y de Tránsito.

También se acercaron el secretario de Infraestructura del Municipio, Diego Benítez; el director de Defensa Civil, Gabriel Pérez, y el responsable de la Dirección Operativa Territorial de 24 de Febrero, Edgardo Ceriani.

“No hay problemas de derrumbe”

“Cuando llegamos nos encontramos con dos vehículos bajo los escombros y procedimos a hacer los primeros trabajos. Quedó un pedazo que se vino del décimo al sexto piso”, contó el jefe de bomberos de Garín, Adrián Peralta.

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En declaraciones a TN, Peralta destacó que tuvieron que desprender el resto de la estructura por precaución. “Los bajamos con la escalera mecánica para evitar que haya otro derrumbe y que pudiera haber víctimas. Gracias a Dios, solo hubo un lesionado leve y no tuvimos que lamentar ninguna víctima fatal”, contó.

Ante la posibilidad de más desprendimientos, algunos vecinos fueron evacuados de sus viviendas. Sin embargo, con el correr de las horas y de los trabajos de los bomberos, cerca de las 23 pudieron regresar paulatinamente.

“En los edificios linderos ya la gente está en sus hogares y ahora ya está ingresando la gente del edificio (donde se produjo el desprendimiento) porque ya vino la empresa de gas y lo cortó, y no hay problemas de derrumbe”, aseguró Peralta.

auto aplastado por los escombros
Destrucción total. Un Renault Clío quedó sepultado bajo los escombros del edificio.

En cuanto al origen de la explosión que muchos vecinos dijeron haber escuchado, el jefe de bomberos esclareció que se habían confundido con el estruendo que generó el derrumbe. “No fue una explosión, sino que fue cuando cayó la mampostería de cuatro pisos”, señaló.

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“Me salvé por minutos”

Los autos destruidos por los escombros son un Renault Clío y una camioneta Ford. El primer vehículo pertenece a Agustina, una pediatra que venía de participar de la marcha en defensa de la universidad pública y que había estacionado allí, cerca de la casa de sus padres.

“Me salvé por unos minutos. Me estaba por subir al auto para ir a mi casa. Mis papás viven acá y escuchamos un ruido en la esquina. Cuando dimos la vuelta vimos que se cayó parte del edificio. Me acerqué para ver si había alguien en los escombros y estaba mi auto”, comentó la mujer.

Cuando lo vi me quería morir, primero porque es mi herramienta de trabajo y me muevo para todos lados. Fue una desgracia por suerte, porque me retrasé unos minutos. Sino estaba dentro del auto», valoró.

Hecha añicos. Una camioneta también quedó despedazada por el peso del material que cayó.

Por su parte, el propietario de la camioneta es un vecino que la utilizaba para realizar fletes, después de quedarse sin empleo. “Voy a hablar con el seguro a ver qué me dicen, pero por el momento me arruinó”. “Vamos a ver qué pasa”, dijo con una sonrisa de resignación el hombre, que vive junto a su mujer y dos hijos en el edificio que sufrió la avería.

“A estos edificios les hace falta mantenimiento. El barrio tiene aproximadamente 39 años ya”, se quejó otro vecino.

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