También fue locutor profesional, profesor de Matemática y dueño de una autoescuela de manejo. Estaba internado por Covid-19 en la Clínica Fátima de Belén de Escobar. Tenía 70 años.
También fue locutor profesional, profesor de Matemática y dueño de una autoescuela de manejo. Estaba internado por Covid-19 en la Clínica Fátima de Belén de Escobar. Tenía 70 años.
Un concejal de Juntos por el Cambio presentó un proyecto de ordenanza para homenajear al entrañable vecino, fallecido en octubre. La arteria en cuestión tiene 200 metros y está cerca de la casa donde vivía.
Varias decenas de escobarenses se concentraron en la avenida de Tapia de Cruz para acompañar el cortejo fúnebre hasta la puerta del cementerio. Una despedida a pura emoción para este entrañable y singular vecino, fallecido ayer a los 76 años.
Había sido internado de urgencia el viernes en el hospital Kirchner con un cuadro crítico de pancreatitis. “El loco del carrito”, como muchos le decían, recorría todos los días la ciudad juntando botellas y diarios para ganarse la vida.
Era un vecino y profesional muy respetado en la comunidad. Fue presidente del Círculo Médico, había sido secretario de Salud del Municipio y militaba en el PJ. Tenía 70 años y 3 hijos.
Marcelo Di Maio tenía 48 años y estuvo casi un mes internado en terapia intensiva con una severa afección pulmonar. No tenía enfermedades preexistentes. Amigos, familiares y colegas lo despiden con profunda tristeza en las redes sociales.
Era un vecino de nacionalidad boliviana que vivía en el barrio Lambertuchi y llevaba una semana internado en el hospital Erill, con diagnóstico confirmado. Dos de sus hijos, de 32 y 15 años, también estarían infectados.
La vida de Pablo Mediavilla se apagó a los 26 años en el Hospital Muñiz, donde llevaba diez días en terapia intensiva. Era el operario de FV al que le habían diagnosticado hantavirus en la Clínica Fátima. “Hubiera preferido irme yo ”, expresó su padre.
Tenía 67 años y estaba internado en el sanatorio San Carlos por una severa peritonitis. Oriundo de Garín, trabajó tres décadas en la Fiesta de la Flor.
Su muerte se produjo en las primeras horas de 2017 en la Clínica Fátima de Escobar, donde había sido internada dos días antes por una grave afección. “Ya lo esperábamos. Estaba sufriendo mucho”, reveló uno de sus cuatro hijos.
Escobarense de cuna, estuvo a cargo del recordado bar Jet Set, era dueño de la joyería Ali-Sil y había militado en la UCR. La muerte lo sorprendió a los 55 años.
Era el comerciante de la ciudad con más antigüedad en el rubro. Decía que su secreto era no vender caro y usar aceite de oliva. Dos de sus tres hijos siguen el legado.
Sufría un grave problema cardíaco y llevaba varios días en terapia intensiva. Fue actor, director, funcionario público y fundador del teatro Girona.
Su apellido fue sinónimo de los mejores helados artesanales de la ciudad. Tenía 78 años.