Por el aislamiento obligatorio, la actividad económica en Escobar cayó un 59%

Es uno de los seis distritos de la provincia de Buenos Aires más golpeados por las restricciones a la industria, el comercio y la construcción, según un informe de la Universidad Nacional de La Plata. La caída promedio es de 48 puntos.

Persianas bajas. Una postal de la avenida Tapia de Cruz, con la mayoría de los comercios cerrados.

Es uno de los seis distritos de la provincia más golpeados por las restricciones a la industria, el comercio y la construcción, según un informe de la Universidad Nacional de La Plata. La caída promedio es de 48 puntos.

Mientras que los números de la pandemia de Covid-19 a nivel nacional presentan una evolución muchos menos drástica que en otros país de la región, los índices de actividad económica marcan una caída abrupta por los efectos del aislamiento social obligatorio que se dispuso para contener el contagios del virus.

La provincia más afectada por la cuarentena es, obviamente, Buenos Aires, cuyo Producto Bruto descendió un 48%. El parate de la industria y el comercio no esencial, sumado al freno de la construcción, conforman un combo negativo por donde se lo mire. Y el partido de Escobar, cuya economía se nutre fuertemente de estos tres ejes, está entre los seis más golpeados, según un informe del Laboratorio de Desarrollo Sectorial y Territorial de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

Si bien hay 75 municipios a los que la pandemia afectó menos, los 40 distritos más afectados aportan el 70% del Producto Bruto Provincial, lo que genera un fuerte impacto a nivel general. Es decir, las comunas con más población, industria y comercio están más comprometidos que los que tienen como actividad principal la agrícola-ganadera.

Los municipios más afectados son los que tienen más cantidad de pobladores, industrias y comercios. Son los ubicados en el Conurbano. Mientras que los otros, al tener menos población y dedicados a la actividad agropecuaria y, por consiguiente, alimentaria (actividades consideradas esenciales), no sienten tanto el impacto a nivel sanitario ni económico.

Los municipios que más sintieron y sienten la crisis son: Ensenada (-65%) Campana (-65%), Pinamar (-61%), San Martín (-60%), San Isidro (-60%), Escobar (-59%), Tres de Febrero (-58%), Tigre (-58%), Vicente López (-58%) y San Fernando (-56%).

Estos diez distritos se caracterizan por tener una fuerte presencia de plantas industriales que están total o parcialmente inactivas, alta densidad poblacional e importantes zonas comerciales con rubros que no están habilitados para abrir.

A contrapartida, los municipios que menos caída tuvieron en sus economías son: General Guido (-19%), Tordillo (-22%), Rivadavia (-22%), Carlos Tejedor (-22%), Lavalle (-23%), San Cayetano (-24%), Florentino Ameghino (-25%), General Villegas (-25%), Coronel Dorrego (-26%) y Daireaux (-26%). Todas zonas donde la actividad agrícola y ganadera tiene el mayor peso en la economía de los municipios.


El estudio, para analizar la caída en el Producto Bruto Provincial, dividió a la actividad económica en tres grupos de acuerdo a si tuvieron un impacto negativo bajo, medio y los que tuvieron mayores complicaciones.

En el primer grupo se incluyó actividades agropecuarias e industrias esenciales. También se incluyó aquí las que su producto está representado por los salarios pagados por la administración pública y educación y a las que sus trabajadores siguen cobrando su salario a pesar de no estar trabajando.

Además, están las actividades industriales que elaboran medicamentos y material médico y a las empresas de generación y distribución de energía y otros servicios comunales, los rubros comerciales relativos a la venta de alimentos y los servicios de telecomunicaciones.

Entre las que tuvieron y tienen un impacto medianamente negativo están las actividades de intermediación financiera, seguros y comunicaciones, donde las transacciones electrónicas y no presenciales son significativas. También están los servicios de salud.

«Finalmente, dentro del grupo de actividades económicas que han sufrido un fuerte impacto negativo se encuentran los hoteles, restaurantes, resto de la industria manufacturera, construcción, comercio mayorista y minorista (salvo las excepciones nombradas anteriormente), transporte y los servicios en general», detalla el informe de la UNLP.

En el detalle, este estudio indica que en los municipios que tienen una fuerte presencia del sector público, como La Plata, van a tener un impacto menor en comparación a las localidades que tienen la mayoría de sus actividades restringidas, como en el Conurbano.

«Sin embargo, y aquí está el aspecto distintivo de esta crisis (donde no es que la gente no quiera o no tenga para gastar, sino que no puede hacerlo), aún los municipios donde el producto lo forman mayormente sectores esenciales, y por lo tanto por el lado de la oferta se vea menos resentido, el efecto multiplicador de esas actividades está acotado, dado que los factores (trabajadores, capitalistas, empresarios) no pueden gastar libremente sus ingresos».

«Los mismos están restringidos a consumos básicos (alimentos, limpieza, salud). Lo que sí se va a generar en estos municipios es un incremento (relativo) del excedente económico, en contraposición a municipios donde directamente se van a enormes pérdidas producto de la caída generalizada de ingresos. Seguramente el sistema financiero reflejará esa situación», advierte.

Todos los municipios, los más y menos afectados, sentirán el impacto económico por el aislamiento social obligatorio.

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