“Poner fin a la inseguridad ciudadana”

SR. DIRECTOR: Declaración del Partido Obrero de Escobar frente al problema de la inseguridad. La inseguridad ciudadana es un grave problema que afecta, en primer lugar, a los trabajadores. En función del reclamo de mayor seguridad se han desatado importantes movilizaciones populares en los últimos meses. Escobar no ha sido la excepción: el miércoles 03/12, […]

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SR. DIRECTOR:

Declaración del Partido Obrero de Escobar frente al problema de la inseguridad.

La inseguridad ciudadana es un grave problema que afecta, en primer lugar, a los trabajadores.

En función del reclamo de mayor seguridad se han desatado importantes movilizaciones populares en los últimos meses. Escobar no ha sido la excepción: el miércoles 03/12, más de mil personas se congregaron en la plaza central para reclamar a las autoridades mayor seguridad.

Pero al reclamo, absolutamente justo, hay que hacerle el siguiente señalamiento: para poner fin a la inseguridad es necesario atacar a las estructuras del Estado, que es donde se aloja y reproduce el crimen organizado.

Las principales estructuras delictivas están relacionadas al narcotráfico, el lavado de dinero, la trata de personas y la venta ilegal de armas. Nada de esto podría desarrollarse si no fuera bajo el amparo del Estado, sus políticos y sus fuerzas de seguridad.

El capitalismo es totalmente dependiente del crimen organizado, simplemente porque es la actividad que más recursos genera, y por eso, es incapaz de brindar una salida.

Nada podemos esperar de las fuerzas policiales, que son las organizadoras de las zonas liberadas y protectoras de narcotraficantes. Las famosas “cajas negras” o “cajas paralelas” de la Bonaerense son el fiel reflejo de la total complicidad que la institución policial mantiene con el delito organizado.

Una mención especial merece la estrecha relación que mantienen los comisarios, los gobiernos municipales y el aparato de punteros políticos (especialmente del PJ), donde se brinda protección a prostíbulos clandestinos o a estructuras delictivas “menores” o menos desarrolladas como desarmaderos ilegales.

Nada se resuelve con “mano dura” ni con bajar la edad de imputabilidad. Para poner fin a la inseguridad ciudadana hay que desmantelar el aparato represivo y terminar con la complicidad del Estado con el crimen organizado.

Para ello, en primer lugar, deben ser destituidas las cúpulas policiales de la Federal y la Bonaerense, por sus múltiples y comprobados lazos con el delito.

Como segunda medida, la actividad de las comisarías debe estar bajo control popular: planteamos que los libros de guardia y los partes diarios estén sometidos al control de representantes vecinales electos en asamblea y responsables ante ella. Dichos representantes deben desempeñar su cargo ad honorem, y en caso de no ser realmente representativos, deben ser automáticamente revocados y reemplazados.

De la misma manera, sostenemos que los jueces deben ser elegidos mediante votación directa, para que rindan cuentas periódicamente a la población sobre sus fallos. Todo esto, con miras hacia la disolución del aparato represivo y la constitución de una nueva fuerza de seguridad ciudadana establecida sobre nuevas bases; sus cuadros deben ser reclutados y seleccionados bajo el control de organizaciones sociales y de derechos humanos.

En cuarto lugar, es necesario que los bancos abran sus cuentas y que sean directamente nacionalizados para poner fin al lavado de dinero; lo mismo vale para los casinos y la especulación inmobiliaria.

La descomposición del Estado y de la sociedad capitalista no puede ni debe ser pagada por sus jóvenes, condenados a la destrucción del paco; ni por los trabajadores sometidos a la inseguridad cotidiana; ni por la mujer, expuesta a las redes de trata de personas.

Frente a la incapacidad de los partidos tradicionales y sus políticos, el Partido Obrero ofrece el este programa de salida al problema de la inseguridad y lo pone discusión con toda la población.

Partido Obrero – Regional Escobar

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