Presionado por el Vaticano, renunció a su cargo el obispo Oscar Sarlinga

Pese a sus intentos por mantenerse, la máxima autoridad de la Diócesis Zárate-Campana se vio acorralado por denuncias y escándalos de todo tipo, incluyendo un supuesto matrimonio. Había asumido en 2006 por designación de Benedicto XVI.

Renuncia. Envuelto en un mar de sospechas, el obispo de Zárate-Campana decidió dar un paso al costado.

Dimisión. Envuelto en numerosos escándalos, el obispo de Zárate-Campana decidió dar un paso al costado.

Pese a sus intentos por mantenerse, la máxima autoridad de la Diócesis Zárate-Campana se vio acorralado por denuncias y escándalos de todo tipo, incluyendo un supuesto matrimonio. Había asumido en 2006.

Presionado por el Vaticano a raíz de múltiples sospechas sobre su conducción eclesiástica, este domingo 1º renunció a su cargo el obispo de la Diócesis Zárate-Campana, Oscar Sarlinga.

«Juntamente con las instancias de la Santa Sede hemos elegido el día de la peregrinación del pueblo de Dios para decirles que es la última misa que celebro con la comunidad diocesana». De esta manera y contra su voluntad, el monseñor Oscar Sarlinga (52) comunicó a los fieles en la Basílica de Luján su abdicación al cargo que detentaba desde el 18 de febrero de 2006 por designación del entonces Papa Benedicto XVI, no sin mayores problemas.

Su tarea pastoral de nueve años al frente de la diócesis estuvo signada por escándalos económico-financieros (entre ellos, la compra de un semi-piso en el barrio porteño de Recoleta), supuestos maltratos a sacerdotes y laicos y situaciones flagrantes no sólo en la curia sino también en parroquias como la de San Antonio de Areco, en donde los feligreses han denunciado en reiteradas oportunidades al prelado por estar conviviendo con una mujer que sería su esposa y la presunta hija de ambos.

Hombre cercano al otrora todopoderoso Tarcicio Bertone, ex Secretario de Estado del Vaticano, la meteórica carrera de quien en su momento fue uno de los obispos más jóvenes de la Argentina comenzó a tambalear cuando, además de las denuncias que se recibían en su contra en la Nunciatura en Buenos Aires, en enero de 2014 tuvo que recibir la visita del cardenal Mario Poli -sucesor de Jorge Bergoglio-, a quien desde la Santa Sede le habían solicitado estudiar con especial atención la situación que se vivía en la diócesis.

Según fuentes eclesiásticas, Sarlinga quedaría como administrador apostólico hasta que el Vaticano formalice el nombre del sucesor, que ya se encontraría definido, y para participar en la próxima asamblea plenaria de obispos que tendrá lugar del 9 al 13 de este mes en la ciudad de Pilar .

Una vez que asuma el nuevo pastor diocesano, Sarlinga podría trasladarse al exterior para seguir desempeñándose como sacerdote en algún lugar donde su figura no sea conocida.

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