En medio de una gran polémica, las autoridades sanitarias de la provincia de Buenos Aires decidieron remover de su cargo al director ejecutivo del hospital Enrique Erill. Se trata del médico Ariel Darío Folchi (55), a quien acusan de atacar a golpes a otro profesional del establecimiento.
La Dirección Provincial de Hospitales bonaerense anunció la medida el martes a través de su cuenta de X. “Frente a los violentos hechos sucedidos en el hospital Erill, que tienen como protagonista a quien hasta hoy fuera su Director Ejecutivo, se informa que, en la misma mañana en la que se tomó conocimiento de la situación, se le pidió la renuncia de manera inmediata”, señala el comunicado.
La destitución de Folchi, quien asumió su cargo en enero de 2024, se produjo en medio de un contexto de fuertes denuncias. Hace dos semanas, el 21 de marzo, la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA) había advertido a través de su cuenta de X que el ahora exdirector mantenía una “conducción autoritaria”. Además, aseguraba que “ya había protagonizado varios episodios de violencia laboral contra trabajadores del hospital”.
Además, en una carta enviada al ministro de Salud de la provincia, Nicolás Kreplak, empleados del hospital Erill denunciaron que, bajo la administración de Folchi, dos directores asociados y trece médicos de guardia presentaron su renuncia, en un clima de “maltrato y conflicto laboral”.
Frente a los violentos hechos sucedidos en el Hospital Erill de #Escobar, que tienen como protagonista a quien hasta hoy fuera su Director Ejecutivo, se informa que en la misma mañana en la que se tomó conocimiento de la situación se le pidió la renuncia de manera inmediata.
— Hospitales de @BAprovincia (@HospitalesBAP) April 1, 2025
Asimismo, denunciaron que los profesionales no recibían “el pago por los turnos de guardia trabajados” y acusaron al ex director de cometer una serie de presuntos actos ilícitos. “Posee una suma de denuncias públicas por estafar a médicos que hacía trabajar por fuera del plantel provincial, ofreciéndoles pagos a valores exorbitantes que después no abonaba”, señalaron.
En este marco de tensión es que se produjo la pelea protagonizada por Folchi, cuyo accionar también repudió el intendente Ariel Sujarchuk. “Este tipo de conductas no van a ser permitidas en ninguno de los centros de salud de nuestro partido, sea municipal o, como en este caso, de la provincia”, expresó el jefe comunal. Se espera que en las próximas horas se conozca el nombre de su reemplazante.
En enero, una delegación gremial expuso ante el Ministerio de Salud la situación del hospital: guardias colapsadas, renuncia de profesionales y una conducción autoritaria que dejó la guardia sin jefe y ha protagonizado varios episodios de violencia laboral contra trabajadores.
— Prensa FESPROSA (@PrensaFESPROSA) March 21, 2025
La versión del director desplazado
Frente a lo sucedido, el ahora ex director del centro de salud contó su versión de la historia y dio detalles sobre el supuesto origen de la pelea. “Cité al médico neurocirujano Ortiz Neider a la dirección del hospital para que brinde explicaciones de por qué no estaba en la guardia el miércoles 19 de marzo. Ese día, alrededor de las 2 de la madrugada, ingresó una mujer víctima de violencia de género”, relató Folchi.
“Yo mismo estaba pidiendo la urgente derivación de la paciente y el neurocirujano nunca apareció. Recién vino a ver a la paciente al otro día, a las 11 de la mañana, y la opero a las 14.30. Posteriormente, le informé al doctor que se le iba a realizar un sumario por no estar presente en la guardia ante semejante urgencia”, declaró a Escobar a Diario.

Además, señaló que el médico “debía dar explicaciones sobre por qué hace siete meses faltaba al consultorio de neurocirugía, puesto por el mismo los martes a las 16, dejando sin atención a los pacientes citados”.
El ex director agregó que el médico Ortiz Neider tiene cargo de 36 horas en el hospital, de las cuales 24 corresponden a una guardia activa los días martes, mientras que las 12 restantes se distribuyen a lo largo de la semana.
“Ante esta exposición, el médico se puso violento y me quiso agarrar del cuello. Yo me defendí, y reaccioné separándolo de mi cuerpo. Fue entonces cuando se tiró al suelo fingiendo absolutamente”, concluyó el médico cirujano, que antes de llegar a Escobar se desempeñaba en el hospital Eva Perón (ex Castex), del municipio de San Martín.