La Biblioteca Popular 20 de Diciembre, uno de los espacios culturales con mayor trayectoria en Belén de Escobar, atraviesa por estos días una situación de absoluta incertidumbre. Esto se debe a un proceso judicial vinculado a la titularidad del lugar donde funciona desde fines de los ’90.
El caso se tramita en el Juzgado de Paz de Escobar y corresponde a una demanda de prescripción adquisitiva -también conocida como usucapión- presentada por particulares que buscan obtener la propiedad del inmueble, ubicado a media cuadra de la plaza central de la ciudad.
“Todavía no tenemos una notificación de desalojo, pero si el juicio avanza, en algún momento podrían desalojarnos”, explica a El Día de Escobar la tesorera de la biblioteca, Laura Ibarra. Al respecto, agrega que recientementela entidad logró incorporarse al expediente judicial para poder participar del proceso.
La biblioteca tomó conocimiento del expediente en noviembre del año pasado, cuando una ex integrante de la comisión directiva fue citada como testigo. Hasta ese momento, la institución no había sido incluida como parte interesada en la causa, pese a desarrollar allí sus actividades desde hace más de dos décadas.

La institución funciona en el inmueble de Hipólito Yrigoyen 514 desde 1999. Según sus integrantes, cuando la comisión llegó al lugar, la vivienda se encontraba abandonada y la recuperaron para abrir el espacio cultural. “La comisión habló con personas que decían ser los dueños para plantearles que queríamos poner en funcionamiento una biblioteca. A partir de ahí se hicieron arreglos y el espacio comenzó a funcionar”, detalla Ibarra.
Con el paso del tiempo, descubrieron que “aquellas personas que se presentaban como propietarias no contaban con documentación que acreditara la titularidad del inmueble”. En ese sentido, la biblioteca trató de regularizar la situación del edificio mediante un trámite legal.
“Cuando cumplimos veinte años en el lugar, intentamos iniciar un proceso de usucapión. Contratamos un agrimensor y abogados, pero no se pudo avanzar porque legalmente el inmueble no tenía un titular claro”, relata la tesorera de la biblioteca.
La 20 de Diciembre cuenta con personería jurídica y forma parte de la Comisión Nacional de Bibliotecas Populares (CONABIP). Sus integrantes destacan que el espacio funciona gracias al trabajo voluntario de quienes participan del proyecto y al acompañamiento de la comunidad.

Mientras tanto, desde la institución buscan dar a conocer la situación y convocar al acompañamiento de los vecinos. “La biblioteca funciona hace muchos años y desarrolla actividades abiertas para vecinos, estudiantes y familias. Nuestro objetivo es que el espacio pueda seguir cumpliendo ese rol cultural y educativo”, concluye Ibarra.
En paralelo al proceso judicial, los responsables de la entidad iniciaron gestiones ante el Municipio para solicitar una reunión y analizar posibles alternativas. Entre ellas, que el edificio sea declarado de interés municipal o que la causa sea trasladada al fuero civil correspondiente.

Una historia cultural que se remonta a 1932
La institución se fundó el 25 de septiembre de 1932 bajo el nombre de Biblioteca Popular Rivadavia, por iniciativa de jóvenes vinculados al Partido Socialista (PS) de Escobar. Desde sus comienzos se propuso como un lugar de acceso a la lectura y a la cultura para la comunidad.
A lo largo de su historia funcionó en distintos espacios: entre ellos el Club Boca del Tigre y la Sociedad Cosmopolita de Socorros Mutuos. Durante la última dictadura militar la biblioteca debió interrumpir sus actividades, que retomó en la década de 1990, con un nuevo impulso.
En esos años volvió a abrir sus puertas en la calle Edilfredo Ameghino -sede del PS-, hasta que a fines de esa década se trasladó al inmueble de Hipólito Yrigoyen 514, donde continuó desarrollando sus actividades. En 2011 adoptó su denominación actual, Biblioteca Popular 20 de Diciembre.
Con 94 años de trayectoria, la biblioteca cuenta hoy con un fondo bibliográfico de más de 20.600 ejemplares y se caracteriza por su sistema de estanterías abiertas, que permite a los lectores acceder directamente a los libros. Además del préstamo de textos, el espacio ofrece talleres de lectura, encuentros literarios, actividades culturales y visitas educativas para escuelas e instituciones.


















0 comentarios