Funcionarios e inspectores municipales, junto a efectivos policiales, desplegaron un operativo que terminó abruptamente.
Funcionarios e inspectores municipales, junto a efectivos policiales, desplegaron un operativo que terminó abruptamente.
La policía realizó una nueva clausura del lugar. Además, la mujer que lo regenteaba ya retiró sus pertenencias.
Funciona en la calle Podestá al 400. La policía lo había cerrado a fines de agosto. Los vecinos están que trinan.