Monseñor Sarlinga ordenó dos diáconos en la cocatedral de Escobar

En la festividad de San Cayetano, este sábado 7 fueron ordenados diáconos los acólitos Adrián Lázaro y Oscar Moretti, por imposición de manos y oración consecratoria del obispo diocesano de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, en la cocatedral de la Natividad del Señor de Belén de Escobar. Más de cincuenta sacerdotes, diáconos permanentes y transeúntes, seminaristas, […]

blank
blank
En la festividad de San Cayetano, este sábado 7 fueron ordenados diáconos los acólitos Adrián Lázaro y Oscar Moretti, por imposición de manos y oración consecratoria del obispo diocesano de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, en la cocatedral de la Natividad del Señor de Belén de Escobar.
Más de cincuenta sacerdotes, diáconos permanentes y transeúntes, seminaristas, religiosos, religiosas y numerosísimos fieles laicos los acompañaron en la celebración, a la que asistió una feligresía proveniente de las distintas parroquias, entre ellos muchos jóvenes.
Al término de la celebración tuvo lugar un fraterno almuerzo comunitario, en el gran salón pastoral de la parroquia.
En su homilía, el obispo llamó a los nuevos diáconos un “signo reconfortante de la presencia viviente y dinámica de la Iglesia”, y pidió una renovación en la esperanza. Además, los exhortó a una rica e intensa vida espiritual y a conformar su vida “a imitación del Señor”.

imagen

En la festividad de San Cayetano, este sábado 7 fueron ordenados diáconos los acólitos Adrián Lázaro y Oscar Moretti, por imposición de manos y oración consecratoria del obispo diocesano de Zárate-Campana, monseñor Oscar Sarlinga, en la cocatedral de la Natividad del Señor de Belén de Escobar.

Más de cincuenta sacerdotes, diáconos permanentes y transeúntes, seminaristas, religiosos, religiosas y numerosísimos fieles laicos los acompañaron en la celebración, a la que asistió una feligresía proveniente de las distintas parroquias, entre ellos muchos jóvenes.

Al término de la celebración tuvo lugar un fraterno almuerzo comunitario, en el gran salón pastoral de la parroquia.

En su homilía, el obispo llamó a los nuevos diáconos un “signo reconfortante de la presencia viviente y dinámica de la Iglesia”, y pidió una renovación en la esperanza. Además, los exhortó a una rica e intensa vida espiritual y a conformar su vida “a imitación del Señor”.

Dejá tu comentario

Seguí leyendo