Elevan a juicio oral la causa contra los directivos de la ex clínica San Carlos

El dueño y el subdirector médico están acusados de haber incumplido ex profeso los protocolos de Covid-19 al inicio de la pandemia. Por esa razón, dentro del sanatorio fallecieron 23 personas entre abril y mayo de 2020.

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El dueño y el subdirector médico están acusados de haber incumplido ex profeso los protocolos de Covid-19 al inicio de la pandemia. Por esa razón, dentro del sanatorio fallecieron 23 personas entre abril y mayo de 2020.

El Juzgado Federal de Campana elevó a juicio oral la causa donde se investiga al dueño de la ex clínica San Carlos de Escobar y al subdirector médico de la entidad por la muerte de 23 personas y el contagio de otros 54 pacientes durante la pandemia de coronavirus. Ambos acusados fueron procesados por “homicidio culposo agravado”.

El titular del tribunal, Adrián González Charvay, determinó enviar a juicio la causa iniciada por la supuesta violación de medidas de prevención por coronavirus, como así también, por la propagación de la enfermedad dentro de la institución.

Los dos imputados son el propietario del sanatorio y titular de la empresa Salutis, Juan Carlos Linares, y el directivo Albero Pablo Lauría, señalados por su accionar durante las primeras semanas de la pandemia.

Como consecuencia de la presunta negligencia cometida, 54 personas, entre pacientes y personal de la clínica, se contagiaron; 23 de ellas murieron entre abril y mayo de 2020. Por tal motivo, tanto Linares como Lauría fueron procesados en la causa que se inició a partir de la denuncia de una mujer cuya madre estaba internada y pudo observar distintas irregularidades en relación a los cuidados y falta de cumplimiento de los protocolos dictados en el marco de la pandemia.

Punto de inflexión. La clínica fue evacuada e intervenida en la noche del viernes 24 de abril de 2020.

Debido a los roles que tenían en la ex clínica, ambos fueron procesados por “propagación dolosa de una enfermedad peligrosa y contagiosa para las personas; violación de las medidas adoptadas por las autoridades competentes para impedir la introducción o propagación de una epidemia -ambos agravados por sus profesiones de médicos-”.

En el expediente, caratulado “homicidio culposo agravado por haber resultado más de dos víctimas fatales”, la Fiscalía determinó que tanto el titular de la institución como el subdirector “violaron las medidas que fueron implementadas por las autoridades sanitarias de la Nación y de la Provincia de Buenos Aires para impedir la introducción y/o propagación del virus SARS-CoV 2 (Covid-19)”.

El fiscal José Bringas, a cargo de la causa, sostiene que los responsables de la ex clínica incumplieron la ejecución de los protocolos que la autoridad provincial publicaba de manera periódica y, por ende, no tomaron medidas para proteger al personal, pacientes o contactos estrechos, según informó Télam.

Imputado. El médico Juan Carlos Linares era el propietario del sanatorio San Carlos.

Además de apuntar contra los acusados por no cumplir con las recomendaciones emitidas por el área de Salud, Bringas indicó que el personal de la ex clínica no recibió la capacitación destinada a prevenir contagios o propagación de coronavirus. “Tampoco fue informado sobre la actualización de los síntomas ni de los protocolos”, agregó el funcionario.

A partir de la causa, todo el personal de la institución tuvo que declarar y allí reconocieron que no se les realizaban hisopados, controles diarios de salud y preventivos. De hecho, uno de los enfermeros denunció que los propios trabajadores tomaron la iniciativa de usar barbijo y al hacerlo eran tratados “de locos y de psicópatas”. Además, denunciaron malos tratos y falta de insumos de protección.

La clínica San Carlos era de carácter privada y se encontraba ubicada en la localidad de Maquinista Savio. Atendía cerca de 22.000 personas, en su mayoría adultos mayores afiliados a PAMI. A raíz del hecho, el 25 de abril de 2020 la institución fue intervenida por la Municipalidad de Escobar, en articulación con el gobierno nacional. Semanas después se inauguró en su lugar el hospital municipal Néstor Carlos Kirchner.

La medida fue tomada a partir de un brote de contagios de coronavirus y denuncias por irregularidades e incumplimiento de protocolos sanitarios. De hecho, los reclamos de los familiares contra el centro médico se habían multiplicado después de la viralización de un video en el que un hombre buscaba a su padre internado. Las imágenes dejaron en evidencia el estado de abandono en el que se encontraban algunos pacientes.

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