El dramático triunfo de la Selección Argentina por 3 a 2 sobre Cabo Verde, que selló la clasificación a los octavos de final del Mundial 2026, desató este viernes por la noche una multitudinaria celebración en Belén de Escobar. Apenas el árbitro marcó el final del encuentro, miles de vecinos salieron a las calles para expresar su alegría y transformaron el centro de la ciudad en una verdadera fiesta albiceleste.
La plaza General San Martín volvió a convertirse en el principal punto de encuentro de los hinchas. Familias enteras, grupos de amigos y jóvenes llegaron con camisetas, banderas, bombos y bengalas para compartir un festejo que rápidamente se extendió sobre la avenida Tapia de Cruz y las calles aledañas.
El clima fue muy distinto al de los partidos anteriores. Aunque las victorias en la fase de grupos frente a Argelia, Austria y Jordania también habían generado celebraciones, ninguna alcanzó la convocatoria ni la intensidad de la clasificación conseguida ante Cabo Verde. El desarrollo del encuentro, resuelto recién en el tiempo suplementario, y el hecho de tratarse de un viernes por la noche potenciaron el desahogo de los hinchas.
A los tradicionales bocinazos se sumaron caravanas de autos, motos, colectivos y camiones que recorrieron el centro, mientras cientos de personas caminaban con banderas argentinas, cantaban y se abrazaban. La celebración se prolongó hasta pasada la medianoche y, aunque con menor intensidad, continuó durante varias horas en distintos sectores de la ciudad.
Pese a la baja temperatura, el frío no fue un obstáculo para la celebración. Los hinchas cantaron clásicos de la Selección, como «Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar» y «El que no salta es un inglés», mientras hacían flamear banderas, acompañaban el ritmo de los bombos y celebraban cada bocinazo.
El entusiasmo también quedó reflejado en las redes sociales, donde comenzaron a circular videos registrados desde distintos puntos del distrito. En Garín, por ejemplo, también hubo importantes festejos con caravanas de vehículos y vecinos que salieron a las calles para celebrar la clasificación de la Scaloneta, aunque la mayor concentración volvió a registrarse en la plaza de Belén de Escobar.
El sufrimiento vivido durante los 120 minutos de juego convirtió el desenlace en una verdadera explosión de emociones. El gol de Cristian Romero en el alargue, que selló el 3 a 2 definitivo, fue el detonante para que miles de personas abandonaran sus casas y se encontraran espontáneamente en las calles para celebrar el pase de la Selección.
Con la clasificación asegurada, la ilusión de volver a levantar la Copa del Mundo sigue intacta. El próximo martes 7, frente a Egipto, la Selección afrontará un nuevo desafío y, si el sueño continúa, Escobar volverá a teñirse de celeste y blanco para acompañar otro paso del equipo de Lionel Scaloni.

























0 comentarios