Angioi ya está de vuelta en el Concejo Deliberante

angioi-portada Aunque asumirá en diciembre, el ex presidente del Legislativo escobarense visita el recinto con frecuencia para ambientarse a su nuevo clima. Promete que reflotará el proyecto de independizar a Garín.

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Angioi, junto a Luis Balbi, su escolta en la lista de Unión Celeste y Blanca.

Angioi, junto a Luis Balbi, su escolta en la lista de Unión Celeste y Blanca.

Para el recambio legislativo faltan cuatro meses -será el 10 de diciembre-, pero eso no quita que algunos de los candidatos electos ya empiecen a merodear el Concejo Deliberante para ir entrando en ritmo. De esos casos, el más -o el único- emblemático es el de Jesús Fernando Angioi, quien presidiera el Legislativo comunal durante la primera mitad de la pasada década.

“Lo estoy viviendo con mucha expectativa y entusiasmo. Era una deuda que yo tenía conmigo, con mi familia y con mucha gente”, le contó sobre su regreso a El Día de Escobar.

– ¿Por qué lo sentía como una deuda?
– Porque hubo muchas cosas, muchos proyectos, que quedaron pendientes. Ahora las circunstancias políticas son distintas y creo que algunas de esas ideas se van a poder concretar.

– ¿El proyecto de independizar Garín es el que más le importa?
– Desde ya. La idea es reflotar el proyecto que habíamos presentado en aquel momento con el concejal radical (Alberto) Ranne, revisarlo, corregirlo, agregarle algunos aspectos y plantearlo. Ya no somos un pueblo, somos una localidad con más de cien mil habitantes.

– ¿Habló de este proyecto con el Intendente, que en los ’90 también participó de la cruzada “Garín partido”?
– Todavía no lo hice. Pero Sandro es garinense y creo que seguramente estará de acuerdo. También es algo que vamos a tener que conversar con los legisladores provinciales, porque esto requiere de una ley de la Cámara.

– ¿Qué otros proyectos tiene en mente?
– Son muchos. Un plan de veredas, que son tan importantes como los asfaltos; pedir que se mejore el servicio de trenes, donde hoy la gente viaja peor que los animales. Uno de aquella época que hoy se está por hacer realidad es la construcción del hospital en Garín, que va a dar una solución importante en salud. Hay que tener en cuenta que ni siquiera tenemos una clínica privada, cuando Savio llegó a tener dos. Es increíble.

En la campaña electoral “Cacho” Angioi fue uno de los candidatos más criticados por distintos sectores de la oposición. Sin embargo, su cuestionado pasado político no parece haber tenido demasiada incidencia en el electorado, ya que salió segundo. De todos modos, es cierto que con el 16,5 % quedó muy atrás -a treinta puntos- del kirchnerismo y que recibió un inmejorable efecto arrastre por ir enganchado en una de las dos boletas que encabezó Francisco De Narváez.

“El pueblo me sacó y es el que hoy me vuelve a dar una oportunidad”, reflexiona Angioi, que considera no tener una alta imagen negativa en el universo electoral escobarense.

“Recuerdo que cuando fue la renovación del Concejo en el ’95, el recién asumido intendente (Luis Patti) vino a la sesión y dijo que iba a meter presos a todos los concejales corruptos de la gestión anterior. Pero ni yo ni nadie fuimos presos ni tampoco hubo una sola causa judicial”.

– ¿Le dolió que en Garín, donde vive, haya tenido su porcentaje de votos más bajo del distrito?
– Sí, pero no tanto. Ahí tuvimos muchos problemas con las boletas y sabemos que la gente de Patti habló con muchas familias de la ciudad para que votaran a (Néstor) Bodes. Eso explica el resultado.

– ¿Se siente arrepentido o cree que deba pedir perdón a la comunidad por algo de su pasado?
– Sí, por no haber hecho todo lo que habíamos cumplido. Pero en aquellos años la pelea del intendente Valle con la Provincia y la Nación nos impidió avanzar como esperábamos.

– ¿Y no se arrepintió de haber apoyado públicamente a Patti en 1997?
– En ese momento no, porque él estaba haciendo una gran gestión, con mucha ayuda del presidente Menem y del gobernador Duhalde. Pero después cometió el error de querer ser gobernador sin tener una carrera política atrás. Ahí descuidó al distrito y terminó yéndose del peronismo.

Angioi dice que su relación política con el diputado nacional Jorge Landau está interrumpida, cortada. “Tuvimos diferencias por mis declaraciones sobre el kirchnerismo, yo no comparto su pensamiento, aunque seguimos siendo amigos”, explica. No obstante, sigue y seguirá desempeñándose -“no hay incompatibilidades”, aclara- como auditor del Registro Nacional de la Propiedad Automotor, donde entró de la mano de Landau.

En tanto, dice llevarse “bien” con Sandro Guzmán, aunque no tienen un trato muy fluido. Y se guarda todos los elogios para el jefe de Gabinete, Walter Blanco, a quien considera el funcionario más importante del gobierno municipal. “Es el motor de esta gestión, sabe mucho y trabaja todo el tiempo”.

Angioi promete que, pese a sus simpatías personales y justicialistas con la conducción del Ejecutivo, mantendrá una conducta claramente opositora, aunque “sin poner palos en la rueda”. Su intención, según adelantó, es integrar en un solo bloque a los dos concejales electos por la otra boleta de Unión PRO: Bodes y Oscar Fontán. Así, junto a su compañero de lista, Luis Balbi, esa bancada sería la primera minoría del HCD, con 4 miembros, el doble que AVE.

– ¿Le pone algún límite a sus aspiraciones políticas?
– No, no lo pensé. Por ahora pienso en ser concejal. Para 2013 falta muchísimo. Todavía soy joven, pero no sé qué puede pasar de acá a cuatro años. Hay que ver.

Candidato a intendente por el peronismo en 1983, concejal durante ocho años y mandamás de un Concejo Deliberante que en aquellos noventa era una caldera y no un témpano como el de ahora, Angioi, a los 63, palpita y disfruta su regreso a la primera escena de la política local. Sólo queda esperar para empezar a verlo actuar de nuevo.

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