Una situación de extrema urgencia se vivió esta semana en un comercio de Belén de Escobar cuando un bebé de un año sufrió un grave episodio de asfixia y convulsiones a causa de un cuadro febril. La rápida intervención de dos agentes de la Policía Municipal fue clave para estabilizarlo y trasladarlo de inmediato al hospital Erill, donde el angustiante suceso tuvo un final feliz.
El episodio ocurrió este lunes por la tarde en el supermercado Día, ubicado sobre la avenida 25 de Mayo, cerca de las vías del tren. Una empleada notó que el bebé estaba morado, con signos de asfixia y convulsiones, por lo que se acercó a un móvil de la Policía Municipal para dar aviso y pedir ayuda de forma urgente.
Los agentes Lucas Maciel y Fabián Mendiburu, que realizaban un recorrido preventivo por la calle Rivadavia, se dirigieron de inmediato al lugar, donde encontraron a los padres junto al bebé. El niño presentaba un episodio de ahogamiento seguido de una convulsión provocada por fiebre.
Ante el estado crítico del niño, se activó el protocolo de “código rojo” y se dispuso su traslado de urgencia al hospital provincial Enrique Erill. Durante el trayecto, un efectivo de la Policía de la provincia de Buenos Aires aplicó maniobras de Heimlich para desobstruir las vías respiratorias, lo que permitió que el menor recuperara el conocimiento. El bebé permaneció un día en observación médica.

“A la tarde fuimos a visitarlo al hospital y, cuando lo vi sonreír, tenía ganas de llorar. Ahí vi una vida, un nene con sus padres y feliz”, expresó el agente Maciel. Por su parte, Mendiburu señaló que “los padres estaban muy contentos y agradecidos. Son muchas sensaciones, porque también soy padre y entiendo perfectamente la situación”.
Desde la Secretaría de Seguridad de Escobar indicaron que, luego de la atención médica y los chequeos pertinentes, el bebé y su familia pudieron regresar tranquilos a su hogar.


















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