«Municipio hostil a la normativa»

cornaglia Por Miguel A. Cornaglia

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Es verdaderamente preocupante la falta de interés por las áreas técnicas que este gobierno, desde su asunción, viene demostrando. Y lo alarmante es que no sólo ha demostrado desinterés sino que ha desmantelado áreas técnicas imprescindibles para cualquier administración.

Con sólo detenerse a ver qué se hizo en el área de legales, el resultado es elocuente. Antes de la asunción de la administración Guzmán, el área de legales era una Secretaría, con todo lo que ello conlleva, tenía áreas que le dependían -Comercio, Transporte, Desarrollo y muchas más- y su titular era una profesional altamente capacitada en la materia. No olvidemos que la doctora Luz Etcheberry tiene una trayectoria de treinta años en la función pública. Todos y cada uno de los responsables de área que han desfilado por su oficina a desasnarse saben bien de qué hablo.

Con el advenimiento del nuevo gobierno, el área de legales fue degradada hasta llegar a una Dirección. Obviamente, con menor responsabilidad e injerencia en los temas puramente técnicos. Hoy, lamentablemente, el profesional que se desempeña en el área legal de Municipalidad no es escuchado, ni siquiera se someten a dictamen legal las cuestiones que por ley deben tener dicho tratamiento.

Lo grave es que la Municipalidad de Escobar no cumple con la ley, no aplica la normativa a la que está obligada de acuerdo al circuito administrativo propio de la función pública.

Entiendo que hay cargos políticos, pero también sé, y los responsables de llevar adelante esta gestión también deberían saberlo, que hay cargos que son netamente técnicos y que sin el personal capacitado para ello resulta imposible una gestión seria y responsable.

En definitiva, somos nosotros, el pueblo, quien pagará los costos de los burdos errores que hoy se están cometiendo por no tener profesionales en áreas indispensables.

Si se encomienda a un médico la construcción de un edificio, el resultado lógico es que la construcción no cumpla con las más elementales pautas y se caiga. Esto es exactamente lo que pasa hoy en Escobar.

Los políticos deben hacer política, y necesariamente deben contar con asesores técnicos especialistas en cada materia.

Sin ir más lejos, pensemos en la administración Kirchner, a la cual, conforme lo proclaman en Escobar, adhiere la actual gestión. A pesar de cualquier crítica desde el punto de vista político, el matrimonio K, precisamente, tiene como secretario Legal y Técnico al Dr. Zannini, un profesional altamente capacitado en su área, que es indispensable para poder llevar adelante cualquier gestión desde el punto de vista técnico legal. En Escobar, ni siquiera eso podemos copiar.

Vuelvo a insistir en el tema: no se puede administrar una Comuna como si fuera un kiosco. Hay normativa que regula el funcionamiento de la administración pública y, lamentablemente para ciertos personajes de la política local, los únicos capacitados para conocerla y poder cumplir con la misma son los profesionales de cada área, siendo el área legal, a mi criterio, una de las más importantes e indispensables de todas.

No puede ser que no se respeten las leyes. Y lo más grave es cuando se atenta contra los derechos subjetivos y los intereses particulares tanto del ciudadano como de los propios empleados de la administración.

A largo plazo, los ciudadanos vamos a sentir las consecuencias de este accionar de la administración local. Ya los empleados de planta del Municipio lo están viviendo. Ven avasallados sus derechos con cesantías ilegítimas, traslados ilegales que desnaturalizan las categorías y funciones o atentan con el principio de unidad familiar en clara violación a la ley 11.757, que es el estatuto del personal municipal, a la ley de Procedimiento Administrativo de la provincia de Buenos Aires, la ordenanza general 267/80, la Constitución Provincial y la Constitución Nacional.

Todo se hace pensando pura y exclusivamente en premiar o castigar a aquellos que comulguen o no con la “ideología” política del “jefe” de turno, sin siquiera reparar que se están violando derechos oportunamente adquiridos.

La consecuencia de esto no puede ser otra que recurrir a la instancia judicial, donde el magistrado a cargo, que es un profesional del Derecho y conoce la normativa aplicable, sabrá apreciar a simple vista los procedimientos contrarios a la ley y los graves errores técnicos que viene manifestando esta gestión; pura y exclusivamente debido a la ignorancia preocupante de quienes no se encuentran capacitados para el cargo que ocupan.

Lo peligroso no radica en el hecho de no estar capacitado a nivel técnico. Lo peligroso es la soberbia del ignorante, que en su mundo anómico piensa que ubicando gente que no está preparada y haciendo oídos sordos a los pocos profesionales capacitados que hoy quedan en la Municipalidad de Escobar puede llevar adelante una gestión de gobierno sin tener problemas.

Y es aquí que descorre el velo que nos permite constatar el nivel paupérrimo de los políticos locales. Cuando me tocó estar al frente de la Subsecretaria de Gobierno, en el último año de la gestión de Silvio González, me cansé de leer, por ejemplo, en innumerables proyectos emanados del Concejo Deliberante, la iniciativa de colocar “lomos de burro” cuando hace ya muchos años la ley de tránsito prohíbe expresamente los mal llamados “lomos de burros”. Para muestra, basta un botón.

En lo que se refiere estrictamente al tema legal, desde el punto de vista judicial, la Municipalidad de Escobar enfrentará próximamente una cantidad considerable de juicios por parte de empleados que han visto violados burdamente sus derechos adquiridos. Y si bien nunca se puede aventurar el resultado de un pleito judicial, sí estoy en condiciones de decir que hay muchas posibilidades que la Municipalidad pierda esos juicios que, en definitiva, pagaremos todos los habitantes de Escobar y, seguramente, durante la administración de otro gobierno, cuando ya nos hayamos olvidado quiénes fueron los funcionarios responsables de ello.

Por eso, también me llama la atención la pasividad de los representantes sindicales a nivel local. Porque la violación a los derechos de los trabajadores municipales es elocuente, no es necesario ser un especialista en la materia y encontrar la aguja en el pajar. Estoy hablando de una aplicación tremendamente grosera de la normativa vigente.

Entiendo que el Sindicato de Trabajadores Municipales de Escobar no es precisamente un sindicato a nivel jurídico, no tiene personería legal, pero depende de la Federación de Sindicatos, que es la entidad que los representa, y de ninguna manera puedo creer que no haya profesionales capacitados en esa entidad a quienes los representantes locales puedan consultar.

Así están las cosas hoy en la Municipalidad de Escobar. El tiempo y el juez de las causas nos dirán, en definitiva, la envergadura del costo que tendremos que afrontar en un futuro próximo.

Por Miguel A. Cornaglia
miguelcornaglia@hotmail.com
Abogado. Director de la Oficina Municipal de Información al Consumidor entre 2004 y 2006. Subsecretario de Gobierno del Municipio de Escobar de enero a diciembre de 2007.

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