La investigación por el secuestro del empresario Ezequiel Román Scioli (40), ocurrido el martes en Ingeniero Maschwitz, sumó un importante avance este jueves con la detención de una mujer acusada de haber alquilado la quinta utilizada por la banda para mantener cautiva a la víctima, mientras concretaban una entradera en su vivienda de Lanús. La sospechosa fue arrestada en la localidad de Temperley, perteneciente al partido de Lomas de Zamora.
La detención se produjo en el marco de la investigación iniciada tras el violento episodio ocurrido el martes pasado en una vivienda ubicada sobre la calle Monteagudo al 600, en el barrio residencial Los Ñanduces, a una cuadra de la ruta 26. Según la reconstrucción oficial, los delincuentes citaron esa mañana al empresario en la estación de servicio YPF de Ruta 25 y Panamericana para concretar una supuesta operación comercial vinculada a la compra de insumos para zapatillas. Sin embargo, terminó cautivo en una quinta de Ingeniero Maschwitz.
Los investigadores sospechan que la banda planificó el golpe con antelación, ya que la quinta de la calle Monteagudo había sido alquilada desde el sábado previo al secuestro. La vivienda funcionaba prácticamente como una casa de fin de semana vacía, sin muebles ni pertenencias en su interior, situación que despertó sospechas sobre una posible logística previa para concretar el cautiverio.
A partir de esa línea investigativa, efectivos de la DDI Zárate-Campana, la Sub DDI Escobar y la Policía de Seguridad de Escobar realizaron vigilancias y seguimientos en distintos puntos de la zona sur del Conurbano bonaerense para rastrear a la persona que habría gestionado el alquiler de la propiedad utilizada para el secuestro.

Luego de distintas tareas de inteligencia, los investigadores identificaron a Roxana Marilyn Villalva (33) como la mujer que habría manejado la logística del alquiler de la quinta donde mantuvieron cautivo al empresario.
La Justicia ordenó un allanamiento sobre una vivienda ubicada en Juan de Zamora al 4600, pero el procedimiento arrojó resultado negativo. Finalmente, los agentes asignados al caso lograron ubicarla sobre la calle Boston al 400 y la detuvieron en plena vía pública. Durante el operativo, los efectivos secuestraron un teléfono celular para someterlo a peritajes.
El secuestro del empresario
La odisea del empresario secuestrado comenzó en la estación de servicio YPF ubicada en la intersección de la ruta 25 y la Colectora Oeste de Panamericana, en la entrada a Belén de Escobar, donde los delincuentes pactaron una supuesta reunión de negocios con la víctima. En esa conversación, convencieron a Scioli de trasladarse hasta la casaquinta del barrio Los Ñanduces, con el pretexto de profundizar el posible acuerdo. Sin embargo, al llegar a la vivienda lo redujeron y lo maniataron con precintos en pies y manos. Además, le sustrajeron el teléfono celular, documentación personal y su vehículo particular, un Peugeot 208 GT.
Luego, dos integrantes de la banda utilizaron el vehículo para dirigirse hasta la vivienda de la víctima, ubicada sobre la calle Cristóbal Colón al 100, en Lanús, y concretar una entradera donde se encontraba la empleada doméstica de 53 años, mientras que un tercer delincuente permaneció custodiando al empresario dentro de la finca.
De acuerdo con la reconstrucción oficial, Scioli logró romper los precintos, forcejeó con el delincuente que lo vigilaba y consiguió quitarle el arma de fuego, con la que le efectuó dos disparos en el tórax antes de escapar y pedir ayuda.
Según la investigación, los otros dos integrantes de la banda regresaron desde Lanús hasta Ingeniero Maschwitz y, junto al herido, interceptaron una ambulancia en la intersección de ruta 26 y Corrientes, en Maquinista Savio. Allí intentaron encubrir el hecho al asegurar que le habían querido robar y lo habían herido.

El sospechoso herido fue identificado como Maximiliano Antonio Galeano (39), quien terminó detenido horas después al ingresar baleado al hospital provincial Enrique Erill de Escobar. Fuentes judiciales señalaron que posee múltiples antecedentes penales y que había recuperado la libertad hacía apenas dos meses.
La causa, caratulada “robo agravado, privación ilegal de la libertad y lesiones”, quedó en manos de la UFI Nº5 de Escobar, a cargo de la fiscal Mabel Amoretti. Mientras tanto, continúan los allanamientos y operativos en Villa Fiorito y Temperley para localizar a los otros dos integrantes de esta peligrosa banda criminal.


















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