Ingeniero Maschwitz está convulsionada y en boca de todos a partir del descubrimiento de un grupo de WhasApp en el que alumnos de la Escuela Media Nº4 hablaban sobre organizar un “tiroteo escolar” en el que ejecutarían a sangre fría a cualquiera que se cruzara en su camino. El ataque tenía fecha: el 13 de julio. Aunque es imposible saber si serían capaces de llevarlo a cabo, ya el hecho de que esa terrible idea rondara sus mentes es motivo suficiente de alarma y profunda preocupación.
El caso se conoció a mediados de esta semana, a través de un grupo público de Facebook conformado mayormente por familias de esa institución, quienes empezaron a compartir capturas de pantalla de conversaciones mantenidas entre los involucrados, donde intercambiaban ideas sobre la estrategia a implementar y las armas a utilizar para llevar a cabo el temible plan.
Frente estas escalofriantes amenazas, se contactaron con las autoridades de la escuela para saber si estaban al tanto y qué medidas estaban tomando. Por eso, este jueves a la mañana se llevó a cabo una reunión informativa en las puertas de la institución. Sin quedarse del todo tranquilos con la respuesta de las autoridades, padres y madres se trasladaron a la comisaría de la localidad para exigir un inmediato accionar policial frente a esta grave problemática.
Las capturas de pantalla de las conversaciones entre los alumnos fueron prueba suficiente para que autoridades provinciales y locales intervinieran en el caso. Los investigadores ordenaron el allanamiento de los domicilios de los involucrados: tres varones y una chica.

En los domicilios allanados no se encontraron armas, a pesar de que la alumna que llevaba la voz cantante en el grupo decía que su padrastro tenía varias. Los uniformados sí incautaron los teléfonos celulares de los menores. Los involucrados, por ahora, son cuatro: Mai -líder y gestora del plan-, Santino, Benjamín y Nahuel.
Supuestamente, los tres chicos tan solo “le seguían el juego” a la adolescente. Fuentes oficiales informaron que la alumna que promovía el tiroteo “venía recibiendo una contención especial por parte de las autoridades educativas, ya que había presentado trastornos vinculados a la salud mental”, en tanto se desconoce el perfil de los otros estudiantes. Todos ellos tendrían entre 13 y 15 años, según trascendió.
Además de haberse revelado todos los mensajes escritos, en las últimas horas también salieron a la luz los audio de dos conversaciones entre uno de esos chicos y la mencionada Mai. En ellos, la alumna afirmaba que el ataque iba a concretarse el 13 de julio, por ser el día de su cumpleaños. “Podríamos hacer que somos estudiantes que llegamos tarde y ahí coso”, decía en un momento, haciendo referencia al tiroteo escolar que pretendía llevar a cabo en el turno de la noche. Su interlocutor, que la indagaba sugestivamente, llegó a expresar que no se animaba a concretar el ataque.
La investigación está a cargo de la Fiscalía del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 de Zárate-Campana, cuyo titular es Fernando Reinas. El fiscal de la causa informó que el hecho configura el delito de “intimidación pública” y adelantó que “no se descarta la posibilidad de que haya implicada otra persona que todavía no está identificada”.
En una entrevista que Reinas le brindó a LN+, remarcó que los alumnos involucrados tienen un proceso penal en contra a pesar de estar por debajo de la edad de imputabilidad. “Si bien son niños no punibles, tienen un proceso penal en contra y cada acto de un adolescente es adecuado a su edad”, señaló.
Desde el Municipio y la Jefatura Departamental local implementaron un sistema de guardia policial en la puerta del colegio. Por otra parte, el Juzgado de Garantían dictaminó en las últimas horas una restricción territorial a los cuatro estudiantes, quienes deberán mantenerse alejados en un radio de 100 metros de la escuela durante al menos 4 meses.

De todas maneras, fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense explicaron que, para no vulnerar su derecho a la educación, “deberán seguir con la escolarización de manera virtual”. Hasta el momento, los directivos de la escuela no habrían tomado sanciones contra los alumnos.
El Día de Escobar intentó contactar a la directora de la Escuela Media Nº4, Vanesa Klos, así como a la inspectora jefa distrital, Laura Valla, para consultarles sobre el estado de situación en el colegio, pero no obtuvo ninguna respuesta.

Las capturas de los chats
La alumna identificada como Mai era quien llevaba la voz cantante en el grupo de WhatsApp. “Bien, la cosa es así. Vamos a entrar por la entrada principal, como siempre, y luego irán dos arriba y dos abajo. Acá no es que ustedes elijan a quién mierda le van a disparar. Persona que ven, persona a la que le disparan, sin importar el que le toca. ¿Okey? No quiero que se arrepientan a último momento”, advertía en uno de los mensajes más inquietantes de la conversación.
“El tiroteo no será en un salón nada más, sino que será en varios”, afirma en otro mensaje, a la vez que propone votar en cuál de los tres turnos llevar a cabo la masacre. “Lo que vamos a hacer básicamente es un tiroteo escolar, pero la cosa es que yo ya tengo las armas. Mi padrastro tiene”, agrega en otro pasaje.
Además, la joven presionaba a los otros involucrados para que accedieran a participar: “No me gusta gastar mi tiempo, por lo cual si se arrepienten a último momento, ya sea estando en la escuela, lo siento mucho. Los disparos no serán solo para los estudiantes, sino que para el que se arrepiente también”, amenazaba en otro mensaje.
En otro escrito, uno de los jóvenes involucrados también comentaba que era “amante de los tiroteos escolares”, mientras aportaba información sobre cómo usar algunas armas. “La Uzi calibre .22, es corta y entra en la mochila. Hay que disparar en forma de ráfaga”, detallaba.

Antecedentes estremecedores
Tanto en Argentina como en el mundo, especialmente en Estados Unidos, los ataques armados en instituciones educativas han sido noticia innumerables veces. En el ámbito nacional, uno de los hechos más graves que se recuerda ocurrió el 4 de agosto de 2000, en la Escuela Secundaria N°9 de Rafael Calzada, cuando Javier Romero, de 19 años, abrió fuego contra sus compañeros, causando la muerte de un estudiante y heridas a otro, en represalia por el acoso escolar que sufría.
Cuatro años después, el 28 de septiembre de 2004, en la Escuela de Educación Media N°2 de Carmen de Patagones, Rafael Solich, de 15 años, utilizó un arma de su padre para disparar durante una ceremonia escolar. Mató a tres estudiantes y otros cinco resultaron heridos.
A nivel internacional, Estados Unidos experimentó numerosos tiroteos escolares, con el trágico incidente en la Escuela Secundaria de Columbine en 1999 como uno de los más recordados, donde dos estudiantes asesinaron a 12 compañeros y un profesor antes de suicidarse. Este acontecimiento sirvió de referencia para comprender y prevenir futuros ataques en instituciones educativas.
Estos sucesos impulsaron en Argentina la creación de organismos como el Observatorio sobre la Violencia en las Escuelas en 2004, con el objetivo de investigar y desarrollar estrategias para mejorar la convivencia en el ámbito escolar. Sin embargo, la persistencia de amenazas y actos violentos en escuelas subraya la necesidad de continuar fortaleciendo políticas de prevención y promoción de entornos educativos seguros.