Una escuela privada de Belén de Escobar fue reconocida entre las diez más innovadoras del mundo tras ser seleccionada como finalista de los World’s Best School Prizes 2026, un prestigioso certamen internacional que distingue a las instituciones educativas con mayor impacto en la transformación de la enseñanza.
Se trata de Northfield School Campus Puertos, que clasificó entre las diez finalistas de la categoría Innovación por desarrollar un modelo educativo que utiliza información sobre el aprendizaje de los alumnos para orientar las estrategias de enseñanza y detectar dificultades de manera temprana.
El reconocimiento vuelve a ubicar a la Argentina entre los países destacados de una que reúne cada año a miles de escuelas de más de 90 países. Organizados por la entidad británica T4 Education desde 2022, los World’s Best School Prizes son considerados el “Mundial de las Escuelas” por su alcance y prestigio internacional.
En esta edición, únicamente 50 instituciones educativas de todo el planeta lograron ingresar al Top 10 de las cinco categorías que integran el certamen: Innovación, Acción Ambiental, Colaboración con la Comunidad, Superación de la Adversidad y Promoción de Vidas Saludables.
Los ganadores serán definidos por un jurado internacional. Además, las escuelas finalistas competirán por el Community Choice Award, un reconocimiento que se otorgará mediante una votación abierta al público. Los resultados se conocerán durante el World Schools Summit, que se realizará en enero de 2027 en Londres.
Un modelo educativo basado en el análisis de datos
La distinción obtenida por Northfield School Campus Puertos responde a un sistema desarrollado por la institución para recopilar y analizar información académica, operativa y vinculada al bienestar de los estudiantes. A partir de esos datos, los equipos docentes pueden detectar dificultades de aprendizaje de manera temprana, diseñar intervenciones específicas y adaptar la enseñanza a las necesidades de cada alumno.
La propuesta surgió al identificar una problemática frecuente en el ámbito educativo: muchas decisiones pedagógicas suelen basarse en percepciones generales y no en información sistemática sobre cómo aprenden los estudiantes. Para revertir esa situación, la escuela creó un modelo de seguimiento permanente que evalúa indicadores como la comprensión lectora, el desarrollo socioemocional y los niveles de participación.
El proyecto también incorpora espacios de aprendizaje flexibles, concebidos como un “tercer educador”, que fomentan la autonomía, la experimentación y el trabajo colaborativo. Los propios estudiantes participan activamente en procesos de investigación e innovación, colaborando en la interpretación y aplicación de los resultados obtenidos.

La experiencia comenzó en el campus de Escobar y luego se extendió a las diez escuelas que integran la Red Educativa Itínere en Argentina y Uruguay. Según datos difundidos por la institución, durante 2025 fueron evaluados 2.449 estudiantes: más del 70% alcanzó niveles suficientes u óptimos de comprensión lectora.
La investigación también permitió detectar que el 26% de los estudiantes presentaba indicadores de uso problemático del teléfono celular, diagnóstico que derivó en acciones preventivas junto a familias y alumnos.
Los indicadores continúan más allá de la escolaridad obligatoria. Según la institución, el 95% de sus egresados continúa estudios universitarios. A su vez, el 78% completa el primer año sin interrupciones y el 65% adquiere experiencia laboral antes de graduarse mediante programas de pasantías.
Desde la comunidad educativa celebraron el reconocimiento internacional. “Es una enorme alegría y, sobre todo, una confirmación de un camino que venimos construyendo desde hace muchos años”, señalaron desde la institución, que desde 2016 tiene sede en la urbanización privada Puertos Escobar.
Además, remarcaron que la distinción no responde a una acción aislada, sino a una cultura institucional centrada en la mejora continua. “Muchas veces, cuando se habla de datos en educación, aparece el temor de que la escuela se vuelva más fría o más deshumanizada. Para nosotros es exactamente al revés. Los datos no reemplazan la mirada docente, la fortalecen. Nos permiten ver mejor, llegar antes y tomar decisiones más precisas”, explicaron.
Como ejemplo, mencionaron el trabajo realizado en alfabetización. “A una familia no se le puede responder solamente con un promedio. No alcanza con decir que un porcentaje alto de los chicos aprende a leer a determinada edad si hay un niño concreto que tiene siete años y todavía no está leyendo. Las personas no son porcentajes”, afirmaron.
Otra escuela argentina finalista
Además de la institución escobarense, el Colegio San Pedro Apóstol, de la ciudad de Córdoba, también quedó seleccionado entre los diez mejores del mundo en la categoría Acción Ambiental, gracias a un modelo educativo centrado en la sostenibilidad y el desarrollo de proyectos ambientales impulsados por sus estudiantes.
Con estas dos escuelas finalistas, Argentina volvió a destacarse en los World’s Best School Prizes, un certamen que reúne a instituciones educativas de más de 90 países.


















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