En los últimos días, una inquietante noticia sorprendió a los vecinos de Ingeniero Maschwitz: la instalación de una planta de almacenamiento de energía eléctrica con baterías de litio sobre la ruta provincial 26, casi en el límite con Dique Luján.
El proyecto será desarrollado por la empresa Genneia, en articulación técnica con la distribuidora Edenor. La obra está diseñada para “solucionar las caídas de tensión y reforzar la estabilidad del suministro eléctrico en la zona durante los meses de mayor demanda estival”, según se explicó.
Las obras, cuya primera etapa comenzó este lunes, se realizarán en el marco del programa AlmaGBA de la Secretaría de Energía de la Nación, que busca mejorar la confiabilidad del abastecimiento eléctrico en distintos puntos del AMBA. En este caso, la planta estará radicada sobre la calle Brasil, entre La Pista y la ruta 26.
El emprendimiento, denominado BESS Maschwitz 33 kV, contempla una potencia nominal de 40 megavatios y una capacidad de almacenamiento de 200 megavatios hora, suficiente para entregar electricidad durante cinco horas continuas.
“La mejora en el servicio beneficiará principalmente a los vecinos de Ingeniero Maschwitz y Garín, dentro de un nodo de cobertura regional que abarca también a Benavídez y al polo industrial Ford”, aseguraron fuentes oficiales consultadas por El Día de Escobar.
Las mismas fuentes señalaron que el proyecto avanza bajo un esquema de control articulado en los tres niveles del Estado. Cuenta con la autorización de la Secretaría de Energía de la Nación para sumarse al sistema interconectado y el visto bueno del Ministerio de Ambiente bonaerense que habilita a realizar trabajos preliminares en el terreno, un campo de 33.000 metros cuadrados, donde se instalarán 44 contenedores con baterías de litio.

La iniciativa también tendría la prefactibilidad hídrica otorgada por la Autoridad del Agua (previo a la Declaración de Impacto Ambiental final) y el aval antisiniestral de la Dirección de Bomberos de la Provincia.
En el plano local, el desarrollo de las obras civiles y la puesta en marcha están sujetas a la Licencia de Construcción y la Habilitación de Funcionamiento tramitadas ante el Municipio de Escobar. En ese marco normativo, la instalación contempla un muro perimetral de hormigón de 3 metros para aislamiento con los terrenos linderos y tecnología de seguridad, que incluye un proceso de insonorización.
La tecnología BESS (Battery Energy Storage System) implica usar baterías que operan en contenedores insonorizados, que “no generan combustión ni emisiones contaminantes”, según afirmaron las fuentes consultadas.
Vecinos en alerta
Sorprendidos por la novedad, que trascendió en los últimos días, la construcción de esta planta generó preocupación entre vecinos de Ingeniero Maschwitz, que comenzaron a organizarse para intentar frenar el proyecto.
A través de una petición online titulada “Protejamos Ingeniero Maschwitz de instalaciones peligrosas”, que ya reúne más de 1.500 firmas, cuestionan la ubicación elegida y advierten sobre los posibles efectos ambientales y los riesgos asociados al funcionamiento de este tipo de instalaciones.
Para difundir su oposición, los vecinos crearon la cuenta de Instagram Maschwitz Libre de Litio, que se presenta como un espacio de organización comunitaria para evitar la instalación del centro de almacenamiento energético. Su primera publicación, del sábado 31 de octubre, convoca a sumar adhesiones a la petición y anticipa la realización de reuniones informativas.
En la petición, los impulsores expresan preocupación por el funcionamiento de los equipos de refrigeración y los transformadores, los posibles efectos sobre el suelo, el agua y la vegetación, además de los riesgos asociados a eventuales incendios o fallas de las baterías. También plantean dudas sobre los protocolos de emergencia, las distancias de seguridad y la información disponible para la comunidad.
Entre sus pedidos, solicitan que se difunda el estudio de impacto ambiental, que se informe sobre las habilitaciones y el cumplimiento de las normas urbanísticas y de seguridad, además de que se garantice la participación de los habitantes de la zona. Además, proponen que la instalación se traslade a un sector industrial y que no se avance con las obras hasta que se aclaren las condiciones del proyecto.
La preocupación sumó un nuevo episodio esta mañana, cuando una máquina vial llegó al predio señalado para la instalación de la planta. A través de una historia publicada en la mencionada cuenta de Instagram, los vecinos difundieron imágenes de una retroexcavadora de la empresa Delta Vial y denunciaron que no había carteles de autorización de obra en el lugar.
“Iban a empezar en 10 días y llegaron esta mañana. Sin cartel de autorización de obra. Llamamos a ojos y oídos”, expresaron. En las imágenes también se observa la presencia de varios vecinos y de una camioneta de la Policía Municipal.
Qué contempla el proyecto
El estudio de impacto ambiental y social presentado para este proyecto fue elaborado por la consultora Scudelati & Asociados y fechado el 16 de septiembre de 2025. El informe describe una planta con una potencia nominal de 40 megavatios y una capacidad de almacenamiento de 200 megavatios hora.
Los sistemas BESS -sigla de Battery Energy Storage System– permiten acumular electricidad cuando la demanda es menor y devolverla a la red durante los períodos de mayor consumo. De esa manera, buscan contribuir a mejorar la estabilidad y la capacidad de abastecimiento del sistema eléctrico.
La infraestructura prevista incluye 44 contenedores de baterías y otros ocho destinados a equipos de conversión y transformación de energía. La conexión con la red se realizaría mediante una línea subterránea de media tensión hasta el Centro de Rebaje Dique Luján, perteneciente a Edenor. La operación del sistema estaría regulada por CAMMESA, que determinaría cuándo cargar y cuándo entregar la energía almacenada.
El proyecto forma parte de las iniciativas de almacenamiento impulsadas para reforzar el abastecimiento eléctrico del Área Metropolitana de Buenos Aires. Según la información publicada sobre la adjudicación, Genneia obtuvo el proyecto en agosto de 2025, en el marco del programa AlmaGBA, destinado a incorporar capacidad de almacenamiento en puntos críticos del sistema eléctrico. La prestación del servicio contempla un contrato de 15 años.
Qué dice el estudio ambiental
El informe presentado por la empresa evalúa posibles impactos durante las etapas de construcción, funcionamiento y eventual desmantelamiento de la planta. Entre otros aspectos, analiza la calidad del aire, el suelo, el agua superficial y subterránea, la vegetación, la fauna y los niveles de ruido.
En relación con la seguridad, el documento contempla sistemas de monitoreo de temperatura, detección de gases y prevención y control de incendios. También incluye un programa de contingencias, gestión de residuos, seguimiento ambiental y protección y restauración del suelo y la vegetación.
En sus conclusiones, la consultora Scudelati & Asociados considera que el proyecto presenta un riesgo ambiental bajo. Esa valoración corresponde al estudio encargado por Genneia y no constituye, por sí misma, una garantía de ausencia de riesgos ni acredita que la obra tenga todas las autorizaciones necesarias.
El informe también reconoce posibles molestias por ruidos durante determinadas tareas, especialmente en las etapas de construcción y abandono, cuando se utilizarían maquinarias y vehículos. Para la etapa de funcionamiento, prevé tareas de mantenimiento y monitoreo, con una presencia reducida de personal y seguridad permanente.

Además, el documento considera que el ambiente es propicio por la abundancia de agua superficial dulce, principalmente de los ríos Paraná y de la Plata. También menciona la calidad y disponibilidad del agua subterránea, la aptitud de los suelos y el clima, junto con las condiciones morfológicas que facilitan el drenaje superficial y limitarían los anegamientos.
En ese análisis incluye al Delta del Paraná y las planicies de inundación de los ríos Luján, Reconquista, Matanza, Paraná y de la Plata.
Los riesgos de almacenar energía en baterías de litio
Los sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías de ion-litio presentan riesgos específicos que deben contemplarse en el diseño, la instalación y la operación de las plantas. Uno de los principales es el fenómeno conocido como thermal runaway o fuga térmica: una reacción en cadena en la que una batería se sobrecalienta y puede provocar que otras celdas aumenten su temperatura, con posibilidades de generar incendios difíciles de controlar.
Durante estos episodios, las baterías pueden liberar gases inflamables y sustancias tóxicas. Si esos gases se acumulan en un espacio cerrado, existe además el riesgo de que se produzca una deflagración o explosión. La propagación del fuego entre módulos y contenedores puede complicar las tareas de los equipos de emergencia y prolongar el incidente.
Otro riesgo es la reignición: aun después de controlar un incendio, las baterías pueden conservar energía y volver a calentarse, por lo que requieren vigilancia durante un período prolongado.
Además, las tareas de extinción pueden demandar grandes cantidades de agua para enfriar los módulos y evitar que el fuego se propague. Esa agua puede arrastrar sustancias contaminantes y necesita un manejo adecuado para evitar que llegue al suelo o a cursos de agua.

Por estos motivos, las guías internacionales de seguridad recomiendan que las plantas cuenten con sistemas de detección temprana de temperatura y gases, ventilación, mecanismos de prevención y control de incendios, distancias de separación adecuadas y planes de emergencia coordinados con los bomberos y otros organismos locales.
En el caso del proyecto previsto en Maschwitz, el estudio ambiental encargado por Genneia menciona sistemas de monitoreo de temperatura, sensores de gases, ventilación y mecanismos de protección contra incendios. También incorpora un plan de contingencias. La existencia de estas previsiones no implica que los riesgos potenciales estén descartados, sino que forman parte de los aspectos que deben considerarse para la operación de este tipo de instalaciones.
Quién es Genneia
Genneia es una empresa argentina dedicada al desarrollo, construcción y operación de proyectos de generación de energía. Su actividad se concentra principalmente en fuentes renovables, como la eólica y la solar, aunque también participa en generación térmica y en la comercialización de gas natural.
De acuerdo con la información institucional, la compañía cuenta con ocho parques eólicos y seis solares en operación, superando los 1.765 megavatios de potencia renovable instalada. La firma también abastece a clientes corporativos y participa en el mercado eléctrico nacional. El emprendimiento de Ingeniero Maschwitz forma parte de su incorporación al negocio del almacenamiento energético mediante baterías.
La empresa presenta este tipo de instalaciones como una herramienta para aprovechar mejor la energía disponible y responder a los picos de consumo. En el caso de Maschwitz, el objetivo declarado es almacenar electricidad en momentos de menor demanda y entregarla cuando el sistema necesita mayor capacidad.
Por el momento, el reclamo vecinal se mantiene a través de la petición online y de la cuenta de Instagram creada para difundir información y convocar a reuniones.


















ESTE PROYECTO NO TIENE LICENCIA SOCIAL. DEJEN DE DESTRUIR ESCOBAR.