Carmelo Romero, veterano de la guerra de Malvinas y vecino de Maquinista Savio, falleció este jueves 10 de septiembre a los 64 años. La noticia generó numerosos mensajes de despedida en redes sociales, donde familiares, amigos y allegados lo recordaron como un hombre muy querido.
Romero había nacido el 16 de julio de 1962 en Presidencia de la Plaza, provincia de Chaco, y luego se radicó en Maquinista Savio. Junto a su esposa, Norma, tenía cuatro hijos: Carlos Daniel, Lorena Paola, Carolina Yesica y Carmelo Ariel.
Su historia como combatiente comenzó durante el servicio militar obligatorio. Cuando recibió la orden de marchar hacia las islas, le quedaba apenas una semana para terminar el servicio militar. Pudo avisarle a su familia que se iba a Malvinas y llegó a escribirles una carta antes de partir.
Según consta en el libro Malvinas: El juramento más sublime, de Juan Pablo Beliera, Romero prestó servicio como soldado conscripto en el Batallón Logístico N°3 de Curuzú Cuatiá, Corrientes, y combatió en monte Harriet. Por su participación en la guerra recibió una condecoración del Congreso Nacional.

Al cumplirse el vigésimo aniversario del conflicto, además, recibió una medalla de reconocimiento del Concejo Deliberante de Escobar y un diploma otorgado por el intendente municipal.
El recuerdo de sus compañeros
Años después, a partir de un programa financiado por el Municipio, Romero volvió a las islas y pudo recorrer algunos de los lugares donde había combatido. En 2018, integró el grupo de veteranos de Escobar que regresó al archipiélago, 36 años después de la guerra.

Durante ese viaje recordó especialmente a quienes habían quedado allí. “Ver el lugar donde quedaron nuestros compañeros caídos me dio un gozo en el alma. Sé que desde allí están custodiando ese lugar”, afirmó.
Su vínculo con la historia de Malvinas también se extendió a charlas en escuelas y espacios comunitarios, donde relató sus experiencias y habló sobre los soldados que no regresaron. Ese sentimiento quedó reflejado en una frase atribuida a él: “Un sentimiento por los compañeros que entregaron su vida por la Patria”.
Durante su despedida, una banda del Regimiento de Granaderos a Caballo rindió honores a Carmelo Romero, que fue acompañado por su familia y allegados en el último adiós. Sus restos fueron inhumados en el cementerio municipal de Garín.
Para Maquinista Savio y la comunidad de veteranos de Escobar, queda el recuerdo de un excombatiente, cuya historia estuvo marcada por Malvinas y por el vínculo que mantuvo con quienes compartieron aquella experiencia.


















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