Duelo en el comercio escobarense por la muerte de Carlos Tegaldo

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Tenía 71 años y 54 al frente de una casa de golosinas, desde donde se hizo conocido y querido en la comunidad.

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Era un día más en su distribuidora mayorista de golosinas de Sarmiento al 400, donde el apego al trabajo y las ganas de mantenerse activo todavía lo encontraban permanentemente, a pesar de los 54 años dedicados a ella. Pero a media mañana lo sorprendió un infarto múltiple que en minutos apagó su vida.
Carlos Alberto Tegaldo, de 71 años, tenía dos hijas y en mayo había celebrado sus bodas de oro matrimoniales con María del Carmen Colacilli.
Su trayectoria comercial en la ciudad -aún pueblo entonces- había comenzado en 1956, bien desde abajo. Al principio hacía los corretajes a Campana y a Zárate en bicicleta, hasta que juntó unos pesos para comprarse un Chevrolet 1928 que marcó su despeque. “Fue como tocar el cielo con las manos”, solía expresar al evocar sus primeros pasos.
Remando duro y parejo siempre, “Bichi” llegó a edificar un comercio sólido y a esta altura de los más tradicionales de la ciudad. Y en ese largo trayecto, también se convirtió en un vecino conocido y querido, con una vocación de servicio que manifestó en su paso por diversas instituciones intermedias. El Club Independiente de Escobar, la Cooperadora del Hospital Erill, el Salón Parroquial de Escobar, la Fiesta de la Flor y el Club de Pescadores pueden dar fe de este aserto. Así como la Cámara de Comercio de la ciudad, que este jueves 9 se declaró de duelo y cerró las puertas de su sede. Había sido vicepresidente de la entidad y ahora era miembro del Tribunal de Honor.
Las demostraciones de afecto y dolor de la comunidad fueron contundentes en la sala velatoria de la avenida San Martín, desde la que este viernes a las 10.45 su cuerpo partirá para tener cristiana sepultura en el jardín de paz del barrio Coprovi.
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Carlos Alberto Tegaldo tenía 71 años.

Era un día más en su distribuidora mayorista de golosinas de Sarmiento al 400, donde el apego al trabajo y las ganas de mantenerse activo todavía lo encontraban permanentemente, a pesar de los 54 años dedicados a ella. Pero a media mañana lo sorprendió un infarto múltiple que en minutos apagó su vida.

Carlos Alberto Tegaldo, de 71 años, tenía dos hijas y en mayo había celebrado sus bodas de oro matrimoniales con María del Carmen Colacilli.

Su trayectoria comercial en la ciudad -aún pueblo entonces- había comenzado en 1956, bien desde abajo. Al principio hacía los corretajes a Campana y a Zárate en bicicleta, hasta que juntó unos pesos para comprarse un Chevrolet 1928 que marcó su despegue. “Fue como tocar el cielo con las manos”, solía expresar al evocar sus primeros pasos.

Remando duro y parejo siempre, “Bichi” llegó a edificar un comercio sólido y a esta altura de los más tradicionales de la ciudad. Y en ese largo trayecto, también se convirtió en un vecino conocido y querido, con una vocación de servicio que manifestó en su paso por diversas instituciones intermedias. El Club Independiente de Escobar, la Cooperadora del Hospital Erill, el Salón Parroquial de Escobar, la Fiesta de la Flor y el Club de Pescadores pueden dar fe de este aserto. Así como la Cámara de Comercio de la ciudad, que este jueves 9 se declaró de duelo y cerró las puertas de su sede. Había sido vicepresidente de la entidad y ahora era miembro del Tribunal de Honor.

Además, eran constantes sus colaboraciones con escuelas y otras instituciones que apelaban a su consabida sensibilidad social.

Las demostraciones de afecto y dolor de la comunidad fueron contundentes en la sala velatoria de la avenida San Martín, desde la que este viernes a las 10.45 su cuerpo partirá para tener cristiana sepultura en el jardín de paz del barrio Coprovi.

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