Nicolás González volvió a sumar minutos este viernes con la Selección Argentina en el sufrido triunfo por 3-2 sobre Cabo Verde, un partido que se resolvió recién en el tiempo suplementario y le permitió al conjunto de Lionel Scaloni avanzar a los octavos de final del Mundial. El futbolista escobarense ingresó en el complemento para aportar frescura por la banda izquierda en un encuentro que exigió al máximo a la albiceleste.
El delantero del Atlético Madrid ingresó a los 19 minutos del complemento, cuando el cuerpo técnico buscó renovar el ataque argentino en un trámite que se había vuelto cada vez más complicado frente al sorprendente conjunto africano. Su entrada coincidió con otros cambios ofensivos para intentar romper un partido de desarrollo muy parejo.
Desde su ingreso, el futbolista oriundo del barrio Stone mostró el despliegue y la intensidad que lo caracterizan. Se ubicó sobre el sector izquierdo, ofreciendo una alternativa de desborde y colaborando también en la presión para recuperar la pelota en campo rival. Con su movilidad obligó a la defensa caboverdiana a retroceder varios metros.
Una de sus intervenciones más importantes llegó en el segundo tiempo del alargue, cuando encaró dentro del área y fue bloqueado por un defensor. La acción derivó en un tiro de esquina que terminaría siendo decisivo: de ese córner ejecutado por Lionel Messi nació el cabezazo de Cristian Romero que puso el 3 a 2 definitivo.
Durante el tiempo que permaneció en cancha, también participó en varias combinaciones ofensivas con Messi y colaboró en el retroceso cuando Cabo Verde buscó el empate en los minutos finales de la prórroga. Su sacrificio defensivo volvió a ser uno de los aspectos más valorados de su actuación.
Según un relevamiento estadístico, González entró en contacto con la pelota 40 veces (el mayor número en el área rival: 11), dio 21 pases precisos sobre 29, generó una chance de peligro y se impuso en la mayoría de los duelos.

Argentina terminó sufriendo más de lo previsto ante un rival que sorprendió por su intensidad y capacidad para reaccionar cada vez que quedó en desventaja. Finalmente, el campeón del mundo consiguió imponerse y selló su clasificación después de 120 minutos de máxima exigencia.
Con este resultado, la Selección enfrentará el martes a Egipto en los octavos de final, con la ilusión de seguir defendiendo el título obtenido en Qatar 2022. El duro compromiso ante Cabo Verde dejó en claro que, a partir de ahora, cada instancia será una verdadera final.
El Mundial de Nico González
Esta Copa del Mundo representa una oportunidad especial para Nicolás González, después de la frustración que significó perderse el Mundial de Qatar 2022 por una lesión pocos días antes del debut. En esta edición logró meterse nuevamente en la consideración de Scaloni y se convirtió en una variante habitual para reforzar el ataque argentino.
De los cuatro partidos jugados hasta ahora, el escobarense participó en tres. Debutó en el 3 a 0 ante Argelia, cuando ingresó a los 10’ del complemento. Frente a Austria (2 a 0) entró a los 27’ del complemento y tuvo varias oportunidades para convertir. Y ahora, ante Cabo Verde, totalizó 56 minutos en campo. En todos los casos, siempre reemplazó a Thiago Almada. Solo no jugó en el 3 a 1 contra Jordania.

Cada vez que le tocó jugar, aportó sacrificio, recorrido por las bandas y presión alta, cualidades que el entrenador considera fundamentales para equilibrar al equipo. Aunque todavía no pudo convertir, mantuvo una participación activa cada vez que fue requerido.
Con la clasificación asegurada a los octavos de final, González seguirá siendo una pieza importante dentro de la rotación del plantel argentino. Su versatilidad para desempeñarse como extremo o volante por las bandas le ofrece a Scaloni distintas variantes tácticas para afrontar la recta decisiva de un Mundial en el que Argentina continúa soñando con el bicampeonato.


















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