Después de tomarse varias semanas para analizar el caso y determinar la resolución, el Municipio decidió levantar la clausura que pesaba sobre la obra del edificio que se está construyendo en la esquina de Mitre y Estrada, a una cuadra de la plaza principal de Belén de Escobar. Para esto, la empresa desarrolladora debió pagar una multa y regularizar los planos presentados.
La clausura estaba vigente desde el lunes 30 de marzo, cuando una inspección realizada por personal de la Secretaría de Obras Particulares detectó la ejecución de un quinto piso con superficie cubierta, de entre 50 y 100 metros cuadrados, no contemplado en los planos aprobados. De acuerdo al proyecto original, el edificio tendría una altura de 4 pisos.
A partir de esa irregularidad, los agentes municipales clausuraron la obra y colocaron fajas de seguridad en el acceso principal, sobre la calle Mitre al 700. Desde entonces, pasó poco más de un mes hasta que este lunes 4 la clausura quedó sin efecto.
Distintas fuentes consultadas por El Día de Escobar confirmaron que la empresa desarrolladora (AHRSAN S.A.) debió afrontar el pago de una multa del orden de los 5 millones de pesos para obtener el levantamiento provisorio de la clausura, además de iniciar el trámite de regularización de la obra.

“La constructora pagó una multa por no respetar el plano presentado y posteriormente presentó un trámite de regularización, en el marco de la moratoria vigente”, explicaron a este medio desde la Secretaría de Infraestructura, que finalmente autorizó la construcción del quinto piso, a pesar de que los responsables de este proyecto edilicio no contaban con el permiso necesario para llevarlo a cabo.
Al respecto, desde la cartera que conduce el ingeniero Diego Benítez señalaron que el arquitecto Pablo Sangiuliano, quien está a cargo de la obra, “reformuló el proyecto con el objetivo de agotar el Factor de Ocupación Total (FOT) permitido para el lote. Es decir, aprovechar al máximo los metros cuadrados habilitados por las normas vigentes”.
“Lo que propone el desarrollador está dentro de las normas. Lo que ocurrió fue que avanzó con una construcción por fuera de lo autorizado en un primer momento”, ampliaron en la Secretaría de Infraestructura ante la consulta sobre el criterio aplicado para autorizar ese quinto piso.
“La obra se encuentra en proceso de adecuación administrativa. Una vez completada la regularización correspondiente, podrá avanzar dentro de los parámetros permitidos”, concluyeron.

La construcción de este edificio comenzó en marzo del año pasado, cuando se demolió la centenaria casona existente en esa esquina, perteneciente a la familia Migoya. El proyecto original, que autorizó el Municipio, contemplaba cuatro niveles destinados a quince viviendas multifamiliares de dos y tres ambientes y cinco oficinas.
La planta baja se destinará a dos locales comerciales, mientras que el subsuelo tendrá una cochera con capacidad para 13 vehículos. En el nivel superior, en tanto, está prevista una terraza accesible y descubierta.


















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