La avenida Eugenia Tapia de Cruz volvió a vivir este sábado el evento más tradicional y esperado de cada año: el desfile de carrozas de la Fiesta Nacional de la Flor, que reunió a miles de personas en un clima de alegría y comunidad. Entre flores, música y representaciones de la identidad local, el espectáculo puso en escena una celebración que forma parte de la historia y la cultura escobarense.
Antes del inicio del desfile, el acto protocolar contó con la interpretación del himno nacional y una bendición a cargo del titular de la cocatedral, monseñor Ariel Pérez. El presidente de la Fiesta Nacional de la Flor, Tetsuya Hirose, dio la bienvenida a los presentes y expresó su deseo de que todos disfrutaran de una nueva edición del espectáculo.
Por su parte, la intendenta interina, Verónica Sabena, destacó el trabajo de los productores y de la comunidad en la preparación de las carrozas. También definió a la celebración como una fiesta popular y convocó a fortalecer los lazos comunitarios, con el objetivo de dejar un Escobar mejor para las nuevas generaciones.
Desde temprano, el público comenzó a ubicarse a lo largo de la avenida para seguir el paso de las delegaciones y las carrozas. La apertura estuvo acompañada por el Regimiento de Infantería 1 Patricios, con su histórica banda Tambor de Tacuarí. También participó la banda de música de los Institutos de Formación de la Prefectura Naval Argentina, perteneciente a la Escuela de Suboficiales de Zárate.

El desfile contó, además, con la presencia de los Bomberos Voluntarios de Belén de Escobar e Ingeniero Maschwitz, que participaron con unidades históricas. Entre ellas se destacó el Pontiac de 1928, una de las primeras autobombas adquiridas por la institución escobarense y que todavía permanece activa.
Detrás avanzaron los cadetes de las escuelas de formación de Belén de Escobar, Ingeniero Maschwitz y Maquinista Savio, que recibieron el aplauso del público.

Después de la participación de las bandas y los bomberos, el desfile continuó con las 15 carrozas que se inscribieron para esta edición. Cada una presentó motivos propios, con diseños que combinaron referencias a la naturaleza, la historia, las tradiciones y la identidad de sus comunidades.
Las colectividades también tuvieron su lugar en el desfile, con sus trajes típicos, música y expresiones culturales. Las representaciones de Paraguay y Venezuela acompañaron el recorrido, junto con las colectividades de Perú y Bolivia, que aportaron sus colores y tradiciones a una celebración que reunió distintas identidades sobre la avenida.

Flores, cultura e identidad escobarense
Como es costumbre, la carroza de la Fiesta Nacional de la Flor fue una de las primeras atracciones. Tenía una enorme flor de pétalos rojos, rosados y amarillos como figura central y una plataforma cubierta de arreglos florales. La propuesta estuvo acompañada por delegaciones de distintas fiestas nacionales que llegaron desde otros puntos del país.
Una de las participaciones que se destacó por su impronta cultural fue la de la Asociación Japonesa de Escobar, que presentó una carroza inspirada en la tradición nipona. La estructura tenía una figura central similar a una muñeca japonesa, rodeada de ramas con flores rosadas de cerezo, linternas y arreglos florales. La propuesta también evocó los 140 años de la inmigración japonesa en la Argentina y el vínculo histórico entre ambas culturas.

El Colegio de Floricultura y Jardinería llevó una propuesta vinculada con las actividades productivas del sector. La estructura tenía como figura principal un conejo gigante adornado con flores blancas y un sombrero de paja. En la base, una pequeña huerta con hortalizas y elementos decorativos representaba el trabajo relacionado con la horticultura y la floricultura, dos actividades estrechamente ligadas a la identidad de la fiesta.
La colectividad boliviana de Escobar también aportó color y tradición con una carroza que combinó arreglos florales y referencias a la cultura andina. En el frente sobresalían las letras iluminadas con las iniciales de la entidad, en rojo, amarillo y verde, los colores de la bandera boliviana.

Las siete localidades del partido de Escobar también tuvieron su lugar con carrozas que reflejaron aspectos de su historia, su identidad y su entorno natural. Belén de Escobar presentó una imponente figura de un ciervo de los pantanos, el animal emblemático de los humedales de la región. Rodeada de vegetación, helechos y flores, la estructura rindió homenaje a una especie autóctona que forma parte del paisaje y de la historia natural del distrito.
La carroza de Garín eligió una temática histórica, con una figura de Manuel Belgrano vestido con uniforme militar y sosteniendo la bandera argentina. La plataforma, cubierta de flores y telas celestes y blancas, acompañó el homenaje al creador de la enseña patria, cuya figura está ligada a la identidad de la localidad.

Por su parte, Ingeniero Maschwitz presentó una composición dominada por grandes flores de tonos blancos, rosados y violetas, junto a figuras humanas estilizadas. La propuesta llevó un mensaje de unión y convivencia, sintetizado en la frase “La fuerza está en lo que nos une”.
La carroza de Matheu, en tanto, tuvo como figura central una gran flor violeta con estambres amarillos, rodeada de vegetación y flores más pequeñas, mientras una representante saludaba desde la plataforma.

La localidad de Maquinista Savio también formó parte del recorrido con una carroza que tenía como protagonista a una bruja, mientras que la representación de 24 de Febrero fue dedicada a la fauna de los humedales, con un carpincho como figura central, acompañado por una garza, flamencos rosados y vegetación acuática. La propuesta buscó destacar la riqueza natural de la zona y la importancia de preservar ese entorno.
El desfile también incluyó una carroza conmemorativa del jubileo de la diócesis de Zárate-Campana, que presentó una imagen floral de la Virgen de Luján, con un manto celeste y blanco y rayos dorados. La participación tuvo un carácter religioso y se incorporó a la celebración como una de las propuestas que reunieron expresiones culturales y comunitarias.

El espectáculo mantuvo viva una tradición que cada año convoca a distintas generaciones alrededor de la Fiesta Nacional de la Flor, una celebración que combina la producción florícola con la cultura y el sentido de pertenencia de Escobar.
Al igual que en otras ediciones, El Día de Escobar transmitió en vivo el desfile de carrozas a través de Facebook Live. En menos de 24 horas, la publicación tuvo más de 70 mil visualizaciones, con comentarios de gente de Córdoba, Entre Ríos, Ushuaia y San Luis, entre otros rincones del interior del país.


















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