Hay partidos que exceden lo deportivo y quedan atravesados por la historia. La semifinal entre Argentina e Inglaterra volvió a reunir esa carga simbólica, además de la tensión propia de un partido decisivo, y terminó con una nueva alegría para la Selección con el triunfo 2 a 1 y la clasificación a la final del Mundial 2026.
El equipo dirigido por Lionel Scaloni consiguió la victoria este miércoles por la tarde en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, Estados Unidos, y se aseguró un lugar en la definición del torneo. Inglaterra abrió el marcador en el segundo tiempo, pero la Selección reaccionó en el tramo final con los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez.
Tras el pitazo final del árbitro estadounidense Ismail Elfath, la tensión acumulada durante los 90 minutos se transformó en un festejo que rápidamente se trasladó a las calles argentinas.
En distintos puntos del país, miles de argentinos salieron con camisetas, banderas y bombos para compartir la clasificación. Las plazas y avenidas volvieron a convertirse en lugares de encuentro, con caravanas de vehículos, bocinazos, amigos y familias que se reunieron para festejar un nuevo paso de la Selección hacia otra final mundialista.
El partido tuvo además un condimento especial por la historia que rodea a ambos países y por la referencia permanente a Malvinas, un sentimiento que apareció en distintos festejos y que volvió a estar presente entre los hinchas argentinos.
Escobar no estuvo ajeno a la euforia colectiva que se vivió en todo el país. Como ya había ocurrido tras las clasificaciones frente a Cabo Verde, Egipto y Suiza, miles de vecinos volvieron a salir a las calles en todas las localidades, consolidando una tradición que acompañó cada paso de la Selección durante este Mundial.
En Belén de Escobar, la esquina de la avenida Tapia de Cruz y la calle Asborno se vio desbordada por una marea albiceleste. Una caravana de autos, motos y camionetas recorrió la zona entre bocinazos, banderas argentinas y cánticos de quienes se acercaron para compartir y prolongar la alegría después del histórico partido.
Con el paso de los minutos, la plaza San Martín y sus alrededores comenzaron a llenarse de jóvenes, familias y grupos de amigos que ocuparon los alrededores del espacio público. Hubo abrazos entre desconocidos, celulares registrando el momento, fuegos artificiales por doquier y una multitud que volvió a encontrarse en un mismo lugar para acompañar a la Selección.
El intendente Ariel Sujarchuk también se hizo ver entre los presentes. El jefe comunal apareció alrededor de las 20 con una remera de la Selección con el número 10 y su apellido en la espalda. La comitiva que lo acompañó hizo que su presencia no pasara inadvertida. Hubo saludos, abrazos y fotos para todos.
Entre las banderas que aparecieron durante la celebración se destacó una dedicada al delantero escobarense Nicolás González, con la frase: “Nico, siempre alentándote. Barrio Stone”. El mensaje reflejó el orgullo de sus vecinos por el futbolista local que forma parte del plantel argentino y que fue desequilibrante cada vez que le tocó ingresar.

Los bombos marcaron el ritmo de la noche y los cánticos tradicionales de la Selección acompañaron la concentración. Muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar y El que no salta es un inglés, fueron las canciones más repetidas entre quienes llegaron hasta el centro de la ciudad. También se escuchó la Marcha de las Malvinas, coreada entre aplausos, abrazos y banderas agitándose en medio de la muchedumbre. En otro momento, algunas asistentes quemaron un muñeco envuelto con la bandera inglesa.
Los festejos, que se iniciaron poco después de las 18, apenas finalizado el encuentro, se extendieron hasta pasada la medianoche en el centro de la ciudad, que vivió una noche de felicidad histórica e inolvidable.
La fiesta en las localidades
En Ingeniero Maschwitz, el punto elegido por los hinchas fue nuevamente la intersección de las avenidas Villanueva y La Plata. La tradicional esquina de la plaza Emilio Mitre recibió a miles de vecinos que desataron un festejo inolvidable.
En Garín, la celebración tuvo como escenario el boulevard Presidente Perón, frente a la estación de tren. Como había ocurrido en partidos anteriores, la convocatoria volvió a ser impactante. También hubo caravanas de autos y motos que recorrieron el centro de la ciudad entre bocinas y cánticos.
En Maquinista Savio, la plaza ubicada junto a la estación volvió a reunir a los vecinos que eligieron ese espacio para compartir el triunfo. Familias completas, chicos con camisetas argentinas y grupos de amigos formaron parte de una celebración que se extendió durante la noche.
La ilusión que une a todos
Desde Belén de Escobar hasta Garín, Ingeniero Maschwitz y Maquinista Savio, la clasificación a la final volvió a transformar las calles del distrito en un escenario de pasión colectiva. Como ocurrió durante el inolvidable Mundial de Qatar 2022, el fútbol volvió a convertirse en un punto de encuentro para miles de vecinos que compartieron abrazos, canciones y una misma ilusión.
La expectativa ya está puesta en la final del próximo domingo 19, nada menos que ante España. Después de una semifinal que mantuvo la tensión hasta el último minuto, Escobar se prepara para volver a vivir una jornada marcada por la ilusión de una nueva consagración mundial.


















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