A poco más de tres meses del recambio legislativo, la composición del bloque oficialista en el Concejo Deliberante de Escobar terminó de definirse días atrás con un dato contundente: de los siete concejales electos en septiembre, cinco pidieron licencia y solo dos permanecen actualmente en funciones.
En los comicios provinciales, Fuerza Patria había logrado quedarse con siete de las doce bancas en juego para el Concejo Deliberante, ampliando su mayoría en el recinto. Sin embargo, desde el inicio existía una incógnita que atravesaba la lectura política del resultado: ¿cuántos de esos candidatos asumirían efectivamente sus cargos, teniendo en cuenta que todos ellos eran funcionarios del Ejecutivo? Con el correr de los meses, la respuesta fue clara y confirmó una práctica cada vez más habitual en la política local.
Una de las dos candidatas que asumió y no pidió licencia es la presidenta del Concejo, Laura Guazzaroni, quien fue reelecta en los últimos comicios -iba quinta en la lista- y ratificada por unanimidad en esa función. El secretario Luis Carranza y el prosecretario Diego López continuaron en sus cargos, completando un esquema institucional sin sobresaltos, en contraste con los movimientos dentro del bloque.
La otra candidata electa que asumió efectivamente el cargo legislativo al que se postuló es Gabriela Gorrosito. La ex titular de una UGC de Maquinista Savio ocupó el tercer lugar de la lista de Fuerza Patria.

La secuencia de licencias es tan larga que hasta resulta confusa. Comenzó el mismo día de la jura. En diciembre, el secretario de Salud y segundo candidato, Juan Manuel Ordoñez, solicitó licencia minutos después de haber prestado juramento para continuar en el Ejecutivo. Lo mismo hizo la secretaria de Seguridad y séptima candidata a concejal, Rocío Fernández. Sus lugares fueron ocupados por los candidatos que los seguían en la lista: Cristian Pisaco (octavo) y Claudia Ledesma (novena).
Con el correr de las semanas, ese esquema se fue ampliando: el cuarto candidato, Andrés Mucilli, también liberó su banca para seguir en la Secretaría de Producción. El mismo camino tomó el veterinario Cristian Pisaco, quien había asumido como reemplazo de Ordoñez: él también pidió licencia en la sesión siguiente para continuar como director del Hospital Municipal de Zoonosis. En sus lugares entraron Cristina Pucheta (undécima en la lista) y Emmanuel Fernández (décimo segundo).

Hasta fines del año pasado, el escenario ya mostraba una clara tendencia. Luego del receso legislativo de enero y febrero, el inicio del nuevo período parlamentario terminó de consolidar ese proceso. El pasado viernes 20, durante la segunda sesión ordinaria de 2026, ocurrió lo que todos daban por descontado: la primera candidata, Laura Cejas, presentó un pedido de licencia para seguir al frente de la Dirección de Entidades de Bien Público. Lo mismo hizo Roberto Bufelli -fue sexto en la lista- para continuar en Producción.En sus bancas asumieron Leonor Rombolá (primera suplente) y Juan Benavides (segundo suplente), profundizando el corrimiento dentro de la lista oficialista. A su vez, Marcos Tiburzi (décimo) ingresó al bloque en reemplazo de Pucheta, que solo estuvo una sesión.
De esta manera, los últimos reacomodamientos terminaron de despejar la incógnita que surgido durante la campaña electoral: cinco de los siete candidatos electos por el oficialismo no ejercen actualmente sus bancas. Todo un récord en el partido de Escobar.
La situación vuelve a poner en el centro del debate las candidaturas testimoniales, una herramienta cuestionada por distintos sectores, aunque también usada a conveniencia por cada uno, al tiempo que reabre la discusión sobre los alcances reales de la representación política. En este caso en el ámbito local, si bien es algo que también sucede a nivel provincial y nacional.


















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