A través de un comunicado de prensa, el Municipio dio a conocer este miércoles que solicitó formalmente ante la Justicia la demolición total del edificio perteneciente al trunco proyecto inmobiliario Floreal del Sol. La incompleta construcción, ubicada sobre la avenida San Martín al 500, en Belén de Escobar, lleva una década en absoluto estado de abandono, en medio de múltiples incumplimientos y una causa penal en curso.
El Ejecutivo local presentó la solicitud ante el Juzgado Civil y Comercial Nº4 de Zárate y el Juzgado Penal Económico Nº2 de Capital Federal. El mismo se basa en un dictamen técnico elaborado por la Secretaría de Planificación e Infraestructura. El informe advierte que la construcción, de 14 pisos, presenta un “avanzado estado de deterioro” y diversas deficiencias constructivas acumuladas por la exposición a la intemperie y la falta de mantenimiento.

Según el documento municipal, las condiciones actuales del esqueleto de hormigón hacen inviable cualquier intento de reactivación sin una intervención estructural integral. Por este motivo, el Municipio recomienda la demolición total como la única alternativa definitiva para resolver la situación del inmueble.
El proyecto Floreal del Sol se anunció en 2010 como uno de los desarrollos inmobiliarios más ambiciosos del distrito. Preveía la construcción de seis torres de 14 pisos, un hotel internacional y servicios de alta gama, pero no se concretó. La obra comenzó en 2011 y quedó paralizada en 2015, dejando como resultado un esqueleto de hormigón sobre una de las principales arterias de la ciudad.
Con el paso de los años, el caso derivó en una causa judicial por presunta estafa con seis imputados. En octubre de 2024, el Juzgado Nacional en lo Penal Económico N°2 dispuso el procesamiento y embargo de bienes de tres de ellos: Daniel Oscar Fontanini, Carlos Alberto Pita y su esposa, Emilia Mercedes Álvarez, a quienes consideró responsables de maniobras defraudatorias que habrían afectado a más de 240 personas. Según la investigación, entre 2011 y 2016 los inversores aportaron alrededor de cinco millones de dólares a un fideicomiso que nunca se materializó.
Frente a este escenario, el Municipio realizó en los últimos años clausuras, inspecciones y operativos de seguridad sobre el predio. Con esta nueva presentación judicial, busca evitar que el riesgo de colapso de la estructura edilicia se consume.

La definición final sobre el futuro del edificio quedará en manos de la Justicia, en un expediente que combina lo urbanístico, lo administrativo y lo penal, y que continúa abierto tanto para los inversores afectados como para el Estado local.
Una estafa multimillonaria
El emprendimiento Floreal del Sol se presentó en 2010 como uno de los desarrollos inmobiliarios más ambiciosos del partido de Escobar. El proyecto contemplaba la construcción de seis torres de 14 pisos, un hotel internacional Mantra con 168 habitaciones en suite y una amplia gama de servicios de alta gama.

La propuesta se sostenía en un fideicomiso que ofrecía desde cocheras a 16 mil dólares hasta unidades de hotel por 102 mil, con promesas de rentabilidad en moneda extranjera. Ese esquema atrajo a cientos de inversores y permitió un avance inicial de la obra, que nunca llegó a consolidarse.
En 2015, los trabajos quedaron paralizados de manera definitiva. Con el tiempo, el caso derivó en una causa judicial por presunta estafa que investiga maniobras fraudulentas en perjuicio de más de 240 personas, quienes invirtieron entre abril de 2011 y mayo de 2016. Se estima que durante esos años las víctimas aportaron alrededor de cinco millones de dólares sin obtener las unidades comprometidas.
En abril de 2022, durante la apertura de sesiones del Concejo Deliberante, el intendente Ariel Sujarchuk anunció la posibilidad de expropiar el predio para impulsar un plan de viviendas y dar respuesta a los damnificados. A su vez, definió al edificio como “un monumento a la estafa” y planteó la necesidad de que el Estado intervenga para encauzar una problemática que excedía el ámbito privado.
Asimismo, el jefe comunal sostuvo que el objetivo era recuperar el inmueble, avanzar en un esquema de compensación para los inversores y destinar el predio a un desarrollo habitacional con inclusión. Sin embargo, la iniciativa no registró avances concretos y quedó en una instancia preliminar.
A más de una década del inicio del proyecto, el expediente judicial continúa abierto, con cientos de damnificados que aún esperan una resolución. Mientras tanto, el edificio permanece abandonado, sin un destino definido y con riesgo de derrumbe.


















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